La Oficina de Estadísticas Laborales (BLS) confirmó que las nóminas no agrícolas aumentaron solo +57.000 en junio de 2026 y la tasa de desempleo bajó ligeramente al 4,2% . Esto representa una desaceleración dramática respecto a los 147.000 empleos añadidos en junio de 2025 . Los dos meses anteriores fueron revisados a la baja en un total combinado de 74.000 . Este dato, más débil de lo esperado, llevó a los mercados financieros a reducir las expectativas de una subida de tipos de la Fed a corto plazo . Un mercado laboral estadounidense más débil reduce las probabilidades de subidas de tipos que apoyan al dólar, pero el impacto inmediato en el EUR/USD ha sido moderado —en parte porque el informe débil también señala un riesgo de recesión en EE.UU. que podría pesar sobre el crecimiento global y el euro.
El 11 de junio de 2026, el Banco Central Europeo se convirtió en el primer gran banco central en reanudar el endurecimiento en 2026, subiendo su tasa de depósito en 25 puntos básicos hasta el 2,25% . La medida fue impulsada por la inflación liderada por los costos energéticos derivada del conflicto en Irán . Los mercados anticipan al menos una o dos subidas adicionales, potencialmente llevando la tasa hacia el 2,50% para septiembre .
En contraste, la Reserva Federal enfrenta un mercado laboral que se enfría. Si bien Bank of America proyecta tres subidas de tipos de la Fed en el segundo semestre de 2026, los débiles datos de empleo de junio han reducido la convicción en ese camino . Esta divergencia de políticas cada vez mayor —el BCE endureciendo mientras la Fed podría mantener o subir menos agresivamente— es un factor alcista para el euro a medio plazo, aunque a corto plazo el dólar todavía se beneficia de los diferenciales de tipos.
Las proyecciones del personal del BCE de junio de 2026 elevaron significativamente las perspectivas de inflación. Se espera que la inflación general promedie el 3,0% en 2026 y el 2,3% en 2027, sin alcanzar el objetivo del 2% hasta 2028 . La Encuesta de Pronosticadores Profesionales del BCE para el segundo trimestre de 2026 mostró que las expectativas de inflación del IPCA se revisaron "marcadamente al alza" para 2026 y 2027 . Se espera que la inflación subyacente (excluyendo energía y alimentos) sea del 2,5% tanto en 2026 como en 2027 . Esta persistencia apuntala la postura hawkish del BCE y apoya al euro a través de tipos más altos.
Un factor clave detrás de la subida de tipos del BCE en junio fue el conflicto en Irán y los consiguientes picos en los precios de la energía. Reuters informó que el BCE actuó para "atajar de raíz la inflación impulsada por la guerra" y evitar que la escalada de los costos energéticos se trasladara a la inflación general de la zona euro . The Guardian señaló de manera similar que la subida fue una respuesta a la "inflación creciente impulsada por el conflicto en curso en Irán" . Los riesgos persistentes en el suministro energético europeo —incluyendo potenciales interrupciones en los flujos de petróleo y gas de Oriente Medio— crean un riesgo alcista continuo para la inflación, reforzando aún más el sesgo hawkish del BCE y apoyando al euro a través de tipos más altos.
Bill Diviney de ABN AMRO citó explícitamente un "potencial alcista ligeramente menor" para el EUR/USD después de incorporar:
El banco todavía espera una debilidad general del dólar a largo plazo (su modelo BEER valora el EUR/USD en torno a 1,23), pero recortó los objetivos a corto plazo ya que estos vientos en contra políticos limitan las ganancias del euro .
| Factor | Impacto en EUR/USD | Fuente clave |
|---|---|---|
| Débil empleo en EE.UU. en junio (+57K, desempleo 4,2%) | Ligeramente alcista para el euro (reduce las probabilidades de subida de la Fed) | |
| BCE subiendo tipos (2,25%, se espera más hasta 2,50%) | Alcista para el euro vía diferencial de tipos | |
| Recorte de pronóstico de ABN AMRO (1,18 en 2026, 1,23 en 2027) | Refleja un potencial alcista limitado, riesgos políticos | |
| Inflación persistente en la zona euro (3,0% en 2026, objetivo solo en 2028) | Apoya al BCE hawkish, apoya al euro | |
| Riesgos en el suministro energético / conflicto en Irán | Riesgo de inflación al alza → sesgo hawkish del BCE | |
| Riesgos políticos de elecciones en Francia y EE.UU. | Pesa sobre el potencial alcista del euro a corto plazo |
El euro está atrapado entre un BCE hawkish que lo respalda a través de tipos más altos y las incertidumbres políticas y energéticas que limitan sus ganancias. El pronóstico de 1,18 de ABN AMRO para fin de 2026 está en línea con la mediana de la encuesta de Reuters (1,17–1,18), aunque ligeramente por debajo de la mediana del consenso más amplio de 1,23–1,24 citada por algunos bancos . Si el BCE lleva a cabo una subida en septiembre hasta el 2,50% y la Fed duda debido a la debilidad del mercado laboral, la divergencia de políticas podría empujar al EUR/USD hacia 1,18 o más para fin de año. Pero si los precios de la energía siguen disparándose o la incertidumbre política se intensifica, el potencial alcista podría permanecer limitado.