Alibaba sostiene que Anthropic incorporó una lógica de rastreo encubierta en el código fuente de Claude Code que señalaba silenciosamente a los usuarios según su ubicación, características de red y su posible afiliación con laboratorios chinos de IA . Desarrolladores que analizaron la herramienta informaron que esta utilizaba técnicas esteganográficas, es decir, ocultaba señales de detección en resultados de código que parecían normales, para así perfilar a los usuarios chinos sin su conocimiento
. Ante la polémica, Anthropic ha comenzado a retirar esta función, afirmando que se trataba de un "experimento antabuso" para detectar y bloquear campañas ilícitas de destilación, no un sistema de vigilancia general
.
El 24 de junio de 2026, Anthropic acusó públicamente a Alibaba de llevar a cabo el mayor ataque de destilación conocido contra sus modelos Claude . En una carta al Comité Bancario del Senado de EE. UU., Anthropic alegó:
Anthropic envió la carta a los senadores de EE. UU. instando a tomar medidas, y el incidente ha intensificado los llamados en Washington para reforzar los controles de exportación de IA contra China .
Este episodio se enmarca en un patrón mucho más amplio:
La prohibición del 10 de julio por parte de Alibaba es una respuesta de represalia directa al descubrimiento del código oculto de perfilado de usuarios en Claude Code. Anthropic justifica ese código como una medida legítima antabuso, provocada, según ellos, por la propia mala conducta previa de Alibaba: la campaña de destilación de 28,8 millones de consultas mediante 25.000 cuentas falsas. Esta disputa se ha convertido en un emblema de la guerra fría de la IA entre Estados Unidos y China, donde cada lado acusa al otro de usar la tecnología como un arma para el espionaje o el robo.