Un informe encargado por el gobierno francés y titulado "La apisonadora china" (febrero de 2026) constató "una aceleración de la competencia china", con actores chinos ganando terreno tanto en los mercados europeos como en terceros países, y extendiéndose a sectores industriales que están "en el corazón de la especialización europea" —automoción, maquinaria, productos químicos—, es decir, los que generan empleo, productividad y exportaciones de alto valor .
Goldman ya había modelado en noviembre de 2025 que las mejores previsiones de crecimiento del PIB chino implicarían un lastre del 0,6% sobre el PIB real de la zona euro para 2029, mientras que las importaciones de la UE desde China aumentarían unos 0,4 puntos porcentuales . Un dato crucial: Goldman señaló que cualquier respuesta de la UE probablemente evitaría los aranceles generalizados al estilo estadounidense y se decantaría por medidas más selectivas
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Alemania es, con diferencia, la gran economía europea más castigada. El Centre for European Reform (CER) lo ha descrito como un "China shock 2.0" y advierte que Pekín "ya se ha comido gran parte del almuerzo de la industria alemana y se prepara para cenar" .
Las cifras son demoledoras. Según el Instituto Económico Alemán (IW), las exportaciones de automóviles alemanes a China cayeron aproximadamente un tercio solo en 2025, reduciéndose a la mitad respecto a su pico de 2022 . Datos del Rhodium Group muestran una caída aún más brutal, del 66% entre 2022 y 2025, el nivel más bajo desde 2009
. Los fabricantes alemanes —coches, maquinaria, químicos, aeronáutica— están siendo exprimidos fuera de China, fuera de los mercados exteriores y, cada vez más, dentro de su propio país
. Goldman identificó a Alemania como uno de los países europeos peor parados por el agresivo modelo exportador chino
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El prestigio del sello "Made in Germany" se ha desvanecido en el mercado automovilístico chino. Las marcas locales de vehículos eléctricos lideran ahora en tecnología y atraen a los compradores más jóvenes, relegando a las marcas alemanas a una percepción de "coche para los padres" . La cuota de mercado de los fabricantes alemanes en China se desplomó un 33% de media entre 2022 y 2025
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El CER critica que la UE ha respondido solo con "un puñado de defensas comerciales específicas por producto y una política industrial europea fragmentada", muy lejos de una respuesta estratégica coordinada . La Comisión Europea ha reconocido que la competencia china "se está volviendo aguda en industrias como las tecnologías limpias y los vehículos eléctricos", pero su reciente informe sobre competitividad ofreció más diagnóstico que acciones contundentes
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El comisario de Comercio, Maroš Šefčovič, fue tajante: "Las exportaciones de China a la UE no dejan de crecer, mientras que nuestra cuota de mercado en China sigue encogiéndose. Esta tendencia no es sostenible. El statu quo no es una opción" . Sin embargo, las divisiones internas entre los Estados miembros —en particular entre las economías del norte, más partidarias del libre comercio, y las del sur, más proteccionistas— han impedido una respuesta unificada y agresiva.
El superávit comercial de China con la UE alcanzó los 360.600 millones de euros en 2025 (411.000 millones de dólares), el equivalente a 1.000 millones de euros al día y un 15% más que el año anterior .
La acción más tangible de la UE llegó el 30 de junio de 2026, con nuevas y duras restricciones a la importación de acero :
Las medidas, vigentes desde el 1 de julio de 2026 hasta julio de 2031, están diseñadas explícitamente para proteger las plantas siderúrgicas y los empleos europeos "del impacto dañino del exceso de capacidad global" —un exceso que se origina abrumadoramente en China . El mecanismo incluye además las llamadas reglas "melt and pour" (fusión y colada), que pretenden impedir que el acero chino eluda los aranceles a través de terceros países
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Paralelamente, la UE aprobó una nueva normativa sobre comercio electrónico que elimina la exención del impuesto de aduanas ('de minimis') para paquetes valorados en menos de 150 euros e impone un cargo de 3 euros por cada paquete pequeño que entre en su territorio . Esta medida va dirigida directamente contra el aluvión de productos chinos que llegan a través de plataformas como Temu y Shein
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El enfoque de Goldman Sachs —que el verdadero problema de la UE es un desplazamiento estructural de su cuota de mercado, no una cifra de déficit comercial— refleja una ansiedad estratégica profunda. China ya no es la fábrica de bajo coste del mundo; es un competidor directo en los sectores manufactureros de alto valor de los que Europa depende para mantener su empleo e innovación. Alemania, con su dependencia desmesurada del automóvil, la maquinaria y la química, es el canario en la mina. La respuesta de la UE, por ahora, ha sido fragmentada y limitada por las divisiones políticas internas: cuotas al acero y límites al comercio electrónico, pero no una estrategia industrial integral. El riesgo, como lo resumió el CER, es que para cuando Bruselas actúe con decisión, "China ya se haya comido la cena" .