El FP-9 es un misil balístico lanzado desde tierra desarrollado por la empresa privada ucraniana Fire Point:
El FP-9 es una evolución mayor del FP-7 de Fire Point (alcance de ~200 km, ojiva de 150 kg). También se está desarrollando una variante lanzada desde el aire para ampliar su alcance .
El FP-9 se enmarca en una creciente capacidad de ataque en profundidad de producción nacional:
Sapsan (1KR1 Sapsan / Hrim-2): El primer misil balístico de corto alcance soberano de Ucrania, producido por Pivdenmash. Es un sistema móvil de combustible sólido con un alcance de 400 a 500 km, en producción en serie desde finales de 2025. El presidente Zelenski confirmó su uso operativo en combate en diciembre de 2025 . El Sapsan tiene una ojiva más pequeña y un alcance menor que el FP-9, pero ya está probado en combate.
FP-9: De confirmarse su uso en combate, ofrecería aproximadamente el doble de alcance que el Sapsan (850 km frente a ~500 km), poniendo Moscú y San Petersburgo al alcance con una ojiva mucho más pesada de 800 kg .
Otros programas: El misil de crucero FP-5 Flamenco (alcance ~3.000 km), el misil de crucero de ataque profundo Neptuno-2 (codesarrollado con MBDA), el Ruta Block 2 y el “Long Neptune” se encuentran en diversas fases de desarrollo o pruebas .
Distinción clave: El Sapsan es un producto estatal de Pivdenmash, ya en producción en serie y confirmado en combate. El FP-9 es un diseño del sector privado (Fire Point) que aún no había realizado pruebas de vuelo a finales de junio, por lo que un lanzamiento de combate el 1 de julio no está confirmado y, de ser cierto, representaría una aceleración importante.
El 2 de julio de 2026, Rusia lanzó un bombardeo masivo nocturno contra Ucrania:
En resumen: La afirmación de Rusia sobre la interceptación del 1 de julio no está corroborada por fuentes neutrales y es considerada por muchos analistas como un pretexto para el ataque masivo del 2 de julio. Semanas antes, el FP-9 aún se encontraba en fase previa a las pruebas de vuelo, por lo que su primer uso en combate no está confirmado. De probarse, supondría un salto importante en la capacidad de ataque en profundidad de Ucrania, complementando al ya operativo Sapsan (alcance de 400-500 km) con un misil balístico más pesado de 850 km de alcance, capaz de llegar a Moscú.