El grafeno romboédrico —una estructura en escalera de capas atómicas— demuestra ser un laboratorio versátil para la superconductividad no convencional. En grafeno de cuatro capas (tetracapa) se observaron dos nuevos estados superconductores, cada uno con quiralidad y magnetismo intrínseco, una combinación nunca antes vista en un superconductor. En cinco capas (pentacapa), los investigadores identificaron tres tipos diferentes de superconductividades inducidas y potenciadas por campos magnéticos, todas robustas frente a campos en el plano de hasta 8,5 Tesla. Las temperaturas de transición alcanzan aproximadamente 300 mK.
Los experimentos con seis capas (hexacapa) revelaron una fase superconductora que rompe simultáneamente las simetrías de rotación, traslación e inversión temporal, emergiendo de un estado metálico de cuarto de llenado con orden de carga en franjas (stripe charge order). En siete capas (heptacapa), se reportan múltiples fases superconductoras, confirmando que el fenómeno se escala con el número de capas.
En los superconductores convencionales (tipo s-wave), los campos magnéticos destruyen la superconductividad: los campos perpendiculares rompen los pares de Cooper por efecto orbital, y los campos paralelos los rompen por efecto paramagnético de Pauli. Los descubrimientos del MIT muestran lo opuesto:
El equipo del MIT propone que estas propiedades inusuales provienen de un apareamiento spin-triplete, en lugar del convencional spin-singlete. Los elementos teóricos clave incluyen:
Estos descubrimientos tienen un impacto significativo en el estudio de la superconductividad no convencional: