Una campaña sostenida de ataques con drones de largo alcance por parte de Ucrania es la causa principal de la crisis:
En total, más del 20% de la capacidad de refinación de Rusia ha quedado fuera de servicio debido a los ataques.
La crisis se ha extendido a nivel nacional. El medio independiente Zona Media publicó un mapa el 26 de junio de 2026 que documenta el racionamiento de combustible en 56 de las 83 regiones de Rusia. Bloomberg informó el 23 de junio de que "más de dos tercios de las regiones del país" han implementado racionamiento de combustible o están experimentando interrupciones en el suministro.
En Crimea, los conductores tienen prohibido repostar sus vehículos para priorizar las necesidades militares.
Las restricciones regionales incluyen límites de compra por persona (tan solo 20 litros por cliente), colas de horas y el cierre total de algunas gasolineras.
En su declaración tras los ataques del 28 de junio a las refinerías de Slavyansk y Yaroslavl, el presidente ucraniano Volodímir Zelenski afirmó: "Esta noche, nuestras sanciones de largo alcance alcanzaron dos refinerías de petróleo en Rusia." Ha descrito la campaña de drones como un esfuerzo sistemático para debilitar la capacidad bélica de Rusia imponiendo un coste económico mediante ataques directos a la infraestructura energética, en lugar de esperar a que las sanciones internacionales surtan efecto.