1. Las stablecoins no cumplen con las propiedades fundamentales del dinero.
El BIS argumenta que los diseños actuales de stablecoins no logran replicar características esenciales que generan confianza en el dinero, especialmente la unidad de cuenta (singleness), la elasticidad de la oferta y la interoperabilidad entre diferentes sistemas de registro . Las stablecoins que operan en blockchains públicos sin permiso también enfrentan desafíos relacionados con la integridad financiera y la escalabilidad
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2. Su adopción masiva crearía riesgos para la estabilidad macroeconómica y financiera.
El BIS advierte que un uso más amplio de las stablecoins podría reducir la demanda de depósitos bancarios, afectando la capacidad de los bancos para otorgar crédito . Además, la creciente interconexión entre las stablecoins y el sistema financiero tradicional podría transmitir tensiones entre mercados y generar nuevos desafíos regulatorios
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3. La 'dolarización digital' amenaza la soberanía monetaria de las economías emergentes y en desarrollo (EMDEs).
El BIS ha alertado que el uso generalizado de stablecoins denominadas en moneda extranjera (principalmente dólares) podría erosionar la efectividad de las políticas monetarias y cambiarias en países con fundamentos económicos más débiles . El FMI ha hecho eco de esta preocupación, señalando que la demanda de stablecoins suele ser alta en naciones con inestabilidad macroeconómica
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4. Los vínculos entre las stablecoins y las finanzas tradicionales están creciendo, lo que plantea desafíos de política en materia de integridad financiera, protección al consumidor y estabilidad financiera .
A corto plazo: Regular y corregir el diseño actual de las stablecoins.
El BIS pide una acción global coordinada para regular las stablecoins, calificando la cooperación internacional de 'críticamente importante' para evitar la fragmentación del mercado y abordar los riesgos . Se necesitan medidas que preserven la integridad financiera y mitiguen los riesgos de estabilidad a medida que las stablecoins se conectan más con las finanzas tradicionales
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A largo plazo: Integrar la tokenización en el sistema bancario de dos niveles mediante un 'libro mayor unificado'.
En lugar de depender de sistemas paralelos construidos sobre blockchains públicos, el BIS aboga por desarrollar la tokenización de una manera que preserve el papel del dinero de banco central como ancla del sistema monetario . El trabajo de tokenización del BIS destaca plataformas programables, liquidación atómica (instantánea) y representaciones tokenizadas de dinero y otros activos como formas de mejorar la infraestructura del mercado financiero
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El principio unificador: La tecnología debe servir, no socavar, las funciones centrales del dinero como bien público . La respuesta del BIS no es simplemente rechazar la innovación, sino incrustar la tokenización dentro del sistema monetario de dos niveles, que es confiable y está regulado
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