Las cifras de víctimas fatales aumentaron rápidamente a medida que los equipos de rescate llegaban a los edificios colapsados:
Mejor estimación a finales de junio de 2026: aproximadamente 1.430–1.500 víctimas fatales, con la expectativa de que la cifra final aumente .
El 29 de junio, Aaron Levi Cantillo Vargas, un joven de 21 años, fue sacado con vida de un edificio de apartamentos colapsado en Caraballeda, La Guaira, después de estar atrapado durante 106 horas . La operación de extracción, que duró 43 horas, involucró a equipos de rescate de Venezuela, México y El Salvador. El presidente salvadoreño, Nayib Bukele, lo calificó como un "milagro"
. Los rescatistas tuvieron que sortear el cuerpo de otra víctima para llegar hasta él
.
Al menos un par de padre e hijo también fueron rescatados después de cuatro días bajo los escombros .
Los daños más severos y la mayor pérdida de vidas ocurrieron en:
La Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios reportó al menos 1.423 unidades de infraestructura afectadas .
Tres factores clave amplificaron el desastre:
La vicepresidenta Delcy Rodríguez coordinó los esfuerzos de rescate, y el presidente Nicolás Maduro se dirigió a la nación . Sin embargo, creció una frustración generalizada entre los sobrevivientes por:
Reuters describió el ambiente como "caprichoso, violento, arbitrario", reflejando la ira tanto por el costo del desastre como por la capacidad limitada del Estado para responder .