En resumen, cuando tu amigo dice que fue "muy malo", probablemente se refiere a que el proceso estuvo marcado por una polarización extrema, violencia y denuncias graves —no necesariamente a que haya pruebas confirmadas de que las elecciones fueron robadas. Lo más preciso es decir que las elecciones de 2026 en Colombia fueron lo suficientemente pacíficas para llevarse a cabo, pero políticamente turbulentas, con fuertes medidas de seguridad y alegatos serios, aunque aún no resueltos.