Múltiples líneas de evidencia independientes convergen en la década de 1940 como el punto de inicio del retroceso moderno del PIG.
Una vez desencadenado, el PIG entró en una fase de retroceso autosostenido impulsado por la inestabilidad de la capa de hielo marina (MISI) —el proceso por el cual un glaciar que descansa sobre un lecho de pendiente inversa (retrógrada) por debajo del nivel del mar se vuelve inestable una vez que se supera un umbral.
Contribución proyectada al nivel del mar:
Posible estabilización breve más adelante en este siglo:
| Aspecto | Hallazgo Clave |
|---|---|
| Desencadenante | El agua oceánica cálida cruzó por primera vez una dorsal subglacial alrededor de 1945, iniciando la formación de una cavidad |
| Contribución humana | El cambio climático antropogénico impulsó ~20% del retroceso total de la línea de anclaje |
| Línea base natural | ~80% del retroceso habría ocurrido debido a la variabilidad climática natural por sí sola |
| Irreversibilidad | El PIG ha superado un punto de inflexión irreversible debido a MISI; el retroceso es autosostenido |
| Contribución al nivel del mar | ~5,1 cm del PIG en 200 años; el sector antártico total podría alcanzar 30 cm para 2100, >3 m para 2200 bajo altas emisiones |
| Estabilización | Posible pausa breve en una cresta de lecho rocoso en ~150 años, luego retroceso reanudado bajo calentamiento continuo |
En resumen: El estudio de 2025 en Cryosphere proporciona la primera atribución directa del retroceso de un glaciar antártico importante al cambio climático causado por el ser humano, encontrando que el calentamiento oceánico impulsado por gases de efecto invernadero empujó al glaciar Pine Island aproximadamente un 20% más atrás de lo que la naturaleza habría hecho por sí sola. El retroceso del glaciar se desencadenó en la década de 1940 y ahora es irreversible en escalas de tiempo humanas, aunque podría ocurrir una pausa temporal más adelante en este siglo antes de que se reanude el retroceso.