Solo tres días después, el 26 de junio, la presidenta Claudia Sheinbaum respondió con contundencia durante su conferencia de prensa matutina (la 'mañanera'). Instó a De la Espriella a concentrarse en las responsabilidades de Colombia en la lucha contra el crimen organizado, diciendo: 'Cada quien debe encargarse de su parte, Colombia debe encargarse de su parte y nosotros nos encargamos de la nuestra' . Sheinbaum agregó que en Colombia operan grupos criminales a los que México no señala, y que el enfoque correcto debe ser la cooperación, no las declaraciones unilaterales . Aun así, la mandataria mexicana afirmó que felicitaría a De la Espriella por su triunfo y que buscaría mantener una 'buena relación' con Colombia .
De la Espriella, un millonario abogado de ultraderecha que se describe a sí mismo como un 'outsider' y que admira a Donald Trump, basó su campaña en la promesa de 'erradicar el narcoterrorismo' . Su victoria en la segunda vuelta del 21 de junio —por menos del 1 % sobre el senador izquierdista Iván Cepeda— representa un giro radical respecto al gobierno saliente de Gustavo Petro, quien priorizó los diálogos de paz . El presidente electo ya ha anunciado varios compromisos clave:
El intercambio entre Sheinbaum y De la Espriella cristaliza una división ideológica cada vez más profunda en América Latina:
En resumen: Sheinbaum rechazó de plano la decisión de De la Espriella de declarar a los cárteles mexicanos como un 'objetivo militar' en Colombia, instruyéndole que se ocupara de los problemas de su propio país. La disputa refleja una división regional real: De la Espriella se alinea con el modelo militarizado de Trump y Bukele, mientras que Sheinbaum defiende la soberanía nacional y unas estrategias anticrimen basadas en la cooperación, no en la confrontación.
Solo tres días después, el 26 de junio, la presidenta Claudia Sheinbaum respondió con contundencia durante su conferencia de prensa matutina (la 'mañanera'). Instó a De la Espriella a concentrarse en las responsabilidades de Colombia en la lucha contra el crimen organizado, diciendo: 'Cada quien debe encargarse de su parte, Colombia debe encargarse de su parte y nosotros nos encargamos de la nuestra' . Sheinbaum agregó que en Colombia operan grupos criminales a los que México no señala, y que el enfoque correcto debe ser la cooperación, no las declaraciones unilaterales . Aun así, la mandataria mexicana afirmó que felicitaría a De la Espriella por su triunfo y que buscaría mantener una 'buena relación' con Colombia .
De la Espriella, un millonario abogado de ultraderecha que se describe a sí mismo como un 'outsider' y que admira a Donald Trump, basó su campaña en la promesa de 'erradicar el narcoterrorismo' . Su victoria en la segunda vuelta del 21 de junio —por menos del 1 % sobre el senador izquierdista Iván Cepeda— representa un giro radical respecto al gobierno saliente de Gustavo Petro, quien priorizó los diálogos de paz . El presidente electo ya ha anunciado varios compromisos clave:
El intercambio entre Sheinbaum y De la Espriella cristaliza una división ideológica cada vez más profunda en América Latina:
En resumen: Sheinbaum rechazó de plano la decisión de De la Espriella de declarar a los cárteles mexicanos como un 'objetivo militar' en Colombia, instruyéndole que se ocupara de los problemas de su propio país. La disputa refleja una división regional real: De la Espriella se alinea con el modelo militarizado de Trump y Bukele, mientras que Sheinbaum defiende la soberanía nacional y unas estrategias anticrimen basadas en la cooperación, no en la confrontación.