Anteriormente, el 22 de abril de 2026, Kazaks se mostró más cauto, afirmando que el BCE tiene el "lujo" de esperar para subir los tipos dada la "altísima" incertidumbre del conflicto en Oriente Medio . Dijo: "No tenemos prisa. Todavía tenemos el gran lujo de recolectar datos y formarnos nuestra opinión. Pero si es necesario, por supuesto nos moveremos".
Lo que es verificable a partir de los comentarios del mercado: la página de Polymarket, actualizada el 29 de junio, afirma que "Las comunicaciones recientes del BCE y la decisión del 11 de junio... respaldan la probabilidad implícita en el mercado del 94% de que no haya cambios en la reunión del 23 de julio" . Esto sugiere que las comunicaciones posteriores al 11 de junio del BCE —posiblemente incluyendo a Kazaks— han sido interpretadas por los operadores como de tono dovish, incluso si no se dispone de una transcripción específica de ese domingo.
El 'Short-Term Energy Outlook' de la EIA señaló que la caída del precio del Brent siguió a "reducciones en la demanda de petróleo y los informes de un posible acuerdo entre Estados Unidos e Irán" .
A 29 de junio de 2026, el mercado de predicción Polymarket mostraba una probabilidad implícita del 94% de "Sin cambios" —lo que significa que el tipo de la facilidad de depósito se mantiene en el 2,25%— en la reunión del Consejo de Gobierno del 23 de julio . El único otro resultado con probabilidad medible era una subida de 25 puntos básicos, con un 5%. La herramienta ECB Watch, que utiliza una metodología diferente, mostraba una probabilidad del 89,0% de que no hubiera cambios a 24 de junio
.
Esto representa un cambio radical con respecto al entorno anterior al alto el fuego. Antes de la reunión del 11 de junio, los datos de futuros recopilados por Bloomberg implicaban una probabilidad de aproximadamente el 97% de una subida de 25 puntos básicos . Una encuesta de Reuters reveló que más del 90% de los economistas esperaban la subida de junio, y el 60% esperaba una subida adicional de tipos en 2026
. Esa segunda subida parece ahora prácticamente descartada.
La decisión del BCE del 11 de junio de subir el tipo de la facilidad de depósito en 25 puntos básicos, hasta el 2,25%, fue impulsada explícitamente por las presiones inflacionistas generadas por la guerra en Oriente Medio . Las nuevas proyecciones del personal del banco, publicadas con esa decisión, mostraban:
Ambas proyecciones se basaban en el shock energético de la guerra con Irán. Con el Brent desplomándose de nuevo a niveles previos a la guerra, el principal catalizador inflacionista que justificó la subida de junio ha desaparecido. El resumen de Polymarket señala que "Las comunicaciones recientes del BCE... respaldan la probabilidad del 94% de que no haya cambios", lo que refleja que los mercados descartan nuevas subidas a medida que el shock energético se desvanece .
En una rueda de prensa del 30 de abril —antes de la subida de junio— se preguntó directamente a un responsable del BCE si un rápido fin de la guerra y una fuerte caída de los precios de la energía cambiarían las perspectivas de tipos . El BCE respondió que había decidido mantener los tipos sin cambios en esa reunión, dejando la puerta abierta a una subida condicional en junio que podría abandonarse si las condiciones cambiaban
. Esa condición se ha cumplido ahora.
La brecha más significativa en este análisis es la ausencia de un discurso directo de Kazaks del domingo 28 de junio que podría confirmar o refutar la afirmación específica del usuario de que dijo que la probabilidad de escenarios económicos negativos ha "caído enormemente". La próxima comunicación programada del BCE es la decisión de la reunión del 23 de julio y la rueda de prensa.
Además, las actualizaciones de previsiones específicas de Oxford Economics y otros analistas del lado vendedor no se recuperaron directamente en esta búsqueda. Es probable que sus modelos actualizados muestren una probabilidad reducida de un mayor ajuste del BCE, pero esto no puede confirmarse a partir de las fuentes disponibles.
La convergencia de un alto el fuego confirmado entre Estados Unidos e Irán, unos precios del petróleo que vuelven a los niveles previos a la guerra y unas probabilidades implícitas en el mercado cercanas a la certeza de que el BCE mantendrá los tipos en julio dibuja un panorama claro: el ciclo de subidas de tipos del BCE probablemente ha tocado techo en el 2,25%. Si el Consejo se mueve para recortar los tipos más adelante en 2026 dependerá de si la reversión del shock energético se traslada a la inflación subyacente y a los datos salariales, un proceso que tardará meses en desarrollarse.