Putin caracterizó el objetivo más amplio de Rusia como el logro de sus "objetivos iniciales", que analistas del Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW) describen como una exigencia efectiva de la capitulación total de Ucrania . Reafirmó que a Rusia no le interesa una pausa que permita a Ucrania reconstruir su ejército, afirmando que "salvar al régimen de Kyiv no es parte de nuestros planes" .
La cumbre Rusia–Estados Unidos de 2025, celebrada en Anchorage, Alaska, el 15 de agosto de 2025 entre Putin y Donald Trump, terminó sin que se anunciara un acuerdo formal . Lo que siguió fue una serie de movimientos diplomáticos que no llevaron a ninguna parte.
Situación actual (a finales de junio de 2026): La vía diplomática está efectivamente congelada. Los analistas la describen como "inmóvil en el plano diplomático", y Putin sigue invocando supuestos "entendimientos" de Anchorage, a pesar de que no se alcanzó ningún acuerdo real . Rusia afirma que las negociaciones siguen "en pausa" y que no hay un plazo fijado para reanudarlas .
Los ataques ucranianos en territorio ruso se han intensificado drásticamente en junio de 2026:
La frustración diplomática rusa es evidente:
El rechazo de Kyiv al proceso de paz se mantiene firme: