La interacción de estos factores crea lo que el BIS denomina un 'nuevo vínculo soberano-financiero' . En este entorno, una pérdida de confianza en la trayectoria de la deuda de un gobierno puede propagarse a una velocidad alarmante. Frank Smets, director en funciones del BIS, advirtió que dicha revalorización puede endurecer las condiciones financieras rápidamente, complicar el ajuste de la política monetaria y llevar a los bancos centrales a intervenir de maneras que podrían socavar la disciplina fiscal y de mercado . El informe también evalúa que la liquidez en los mercados de bonos centrales es más frágil debido a las valoraciones de activos estiradas y a la complacencia de los inversores .
La crisis del mercado de gilts del Reino Unido en 2022 sirve como un ejemplo real, directo y vívido del mecanismo del que ahora advierte el BIS .
La advertencia del BIS se ve profundizada por un cambio estructural crítico: la erosión de la correlación negativa tradicional entre bonos y acciones . El Informe de Estabilidad Financiera Global del FMI (abril de 2026) señala que los shocks de oferta más frecuentes han dañado esta 'relación de cobertura' . Esto significa que, durante un período de estrés, los bonos podrían dejar de proporcionar la cobertura de cartera que solían ofrecer. El riesgo es un desapalancamiento simultáneo en ambos mercados, lo que agravaría las pérdidas para los inversores apalancados y amplificaría el estrés sistémico .
El informe del BIS pide una acción urgente y coordinada en múltiples frentes políticos :