El término 'entendidos de Anchorage' (también llamado 'Espíritu de Anchorage') es una construcción utilizada principalmente por Moscú, no por Washington . Se refiere a la cumbre del 15 de agosto de 2025 entre Trump y Putin en la Base Conjunta Elmendorf-Richardson en Anchorage, Alaska .
Lo que Moscú afirma que se acordó: Rusia interpreta los entendidos como un marco en el que Estados Unidos aceptaría el control ruso sobre todo el Donbás a cambio de una congelación temporal de la línea del frente . Funcionarios rusos lo han descrito como la base de un acuerdo de paz general que habría llevado a Ucrania a ceder territorio .
Lo que realmente se discutió: Los resultados de la cumbre se dejaron deliberadamente ambiguos. Ambos líderes anunciaron 'progresos', pero se marcharon sin aclarar los detalles y sin celebrar la rueda de prensa conjunta prevista . No se firmó ni publicó ningún acuerdo por escrito.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, negó directamente las afirmaciones de Rusia. El 25 de junio de 2026, Rubio declaró a la prensa: "Hubo una propuesta en Alaska, pero no hubo ningún acuerdo. Si hubiera habido un acuerdo, no estaríamos donde estamos hoy" . La declaración de Rubio confirma explícitamente que solo se discutieron 'propuestas', no acuerdos vinculantes . Esto contradice frontalmente la narrativa de Moscú de que existe un trato y que Washington no lo está cumpliendo.
La línea pública de Rusia evolucionó notablemente en los meses posteriores a la cumbre:
En resumen, la retórica de Moscú pasó del optimismo sobre un acuerdo, a advertir de que el espíritu se desvanecía y, finalmente, a acusar abiertamente a Washington de traición.
En la cumbre de Évian (17 de junio de 2026), los líderes del G7 emitieron una declaración conjunta en la que acordaron:
Macron calificó el resultado como un 'punto de inflexión', señalando que los líderes europeos convencieron a Trump para que firmara la declaración conjunta a pesar de su enfoque unilateral anterior de la guerra .