El desequilibrio comercial ha crecido de forma acusada. El superávit comercial de bienes de China con la UE alcanzó los €360.600 millones en 2025, un aumento del 15% respecto a 2024, y se ha expandido a un ritmo medio del 10% anual en los últimos años . Solo en el primer trimestre de 2026 se registró un déficit de €98.000 millones, el más alto desde finales de 2022, y abril de 2026 añadió otros €31.900 millones
. Von der Leyen advirtió que 2025 sería el primer año en que todos los estados miembros de la UE tendrían un déficit comercial con China
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Los líderes encargaron a la Comisión Europea la ampliación del arsenal de defensa comercial de la UE. Se están desarrollando dos instrumentos específicos:
El conjunto de herramientas más amplio en discusión incluye aranceles, cuotas de importación, investigaciones antidumping más rápidas, normas de contratación pública y regulaciones sobre subvenciones, todas ellas dirigidas a frenar el dominio exportador respaldado por el Estado chino . Los líderes también instruyeron a la Comisión para que acelere medidas de defensa comercial dirigidas a sectores específicos, especialmente aquellos más afectados por la sobrecapacidad china: vehículos eléctricos, acero y materias primas críticas
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Los diplomáticos de la UE informaron de una "convergencia gradual de opiniones" entre los estados miembros . Una amplia coalición — que abarca desde países partidarios del libre mercado hasta intervencionistas de larga data — apoya ahora una acción más enérgica para evitar lo que algunos llamaron una "desindustrialización europea impulsada por China"
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Von der Leyen calificó la relación de "insostenible", señalando que las importaciones de la UE desde China habían aumentado un 46% desde 2020 y advirtiendo que la relación económica de Europa con China había alcanzado un "punto de inflexión" . Francia y el Partido Popular Europeo (PPE) lideraron los llamados a una postura más dura, y el jefe del PPE, Manfred Weber, declaró: "Europa necesita abrir un nuevo capítulo en su relación con China" y "La era de la ingenuidad ha terminado"
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A pesar de la retórica más dura, los estados miembros siguen divididos sobre el ritmo y la severidad de las medidas. Las conclusiones oficiales de la cumbre evitaron mencionar directamente a China, refiriéndose solo a "desequilibrios macroeconómicos globales" . El Financial Times informó de que los estados miembros de la UE estaban tan divididos que el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, se mostraba reacio a someter el asunto a votación formal
. Los líderes buscaron en última instancia un "punto medio" para evitar una confrontación comercial a gran escala
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Pekín se ha posicionado durante mucho tiempo como un "socio más que rival" para la UE. El embajador Fu Cong declaró en marzo de 2026 que China y la UE "son socios, no rivales, y oportunidades, no amenazas, el uno para el otro" . El ministro de Asuntos Exteriores, Wang Yi, repitió este mensaje en febrero de 2026, declarando que China y la UE son "naturalmente socios, no rivales, y mucho menos 'rivales sistémicos'"
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Detrás del lenguaje diplomático, los funcionarios chinos han expresado su frustración por el nuevo enfoque de seguridad económica de Europa y la suspensión de la ratificación del Acuerdo Integral de Inversiones (CAI), considerando el endurecimiento de la postura de la UE como un alejamiento de la asociación . Los informes disponibles de la cumbre de junio de 2026 no incluyen una declaración diplomática china nueva y específica en respuesta directa a los resultados de la cumbre; la articulación de alto nivel más cercana provino de Wang Yi en febrero de 2026
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El resultado de la cumbre deja a la UE en una posición familiar: de acuerdo en el problema, pero estancada en la solución. Las decisiones más difíciles se pospusieron para octubre, cuando se espera que los líderes retomen las medidas concretas .