El artículo también afirmó que la inmunoquimioterapia temprana se asociaba con características inmunitarias antitumorales mejoradas, incluyendo un aumento de células T CD8+ activadas y una proporción más favorable de células T activadas frente a agotadas, sin un aumento de los eventos adversos relacionados con el tratamiento .
Estos resultados fueron ampliamente cubiertos porque la diferencia en la SLP reportada sugería aproximadamente una duplicación de la mediana de supervivencia libre de progresión para los pacientes tratados antes de las 3 de la tarde .
Nature Medicine retiró el artículo el 24 de junio de 2026, tras una investigación de cuatro meses . La revista citó múltiples problemas específicos:
La revista declaró: "Debido a la cantidad y naturaleza de los problemas identificados, los editores ya no confían en la integridad de los resultados" . El Boston Globe cubrió la retracción bajo el titular de que algunos observadores habían considerado los resultados "demasiado buenos para ser verdad"
.
La justificación biológica para el ritmo circadiano es plausible: las células inmunitarias siguen un ritmo circadiano, y el trabajo preclínico ha demostrado que la tolerabilidad y eficacia de los agentes quimioterapéuticos e inmunoterapéuticos pueden variar según la hora del día . Sin embargo, la evidencia clínica está lejos de ser concluyente.
Evidencia que sugiere que el momento puede importar (en gran medida observacional):
Evidencia que sugiere que el momento puede no importar (metanálisis a gran escala):
Razones para mantener la cautela:
La conclusión más segura: la cronoterapia circadiana para la inmunoterapia es una hipótesis biológicamente plausible pero clínicamente no probada. La retracción de LungTIME‑C01 elimina la evidencia prospectiva más sólida para esta hipótesis, dejando el campo dependiente principalmente de evidencia observacional y heterogénea mientras se espera una validación prospectiva más definitiva .