Publicado en la revista Cell el 24 de junio de 2026, el estudio analizó proteínas antiguas del esmalte dental de 23 individuos de Homo naledi —incluyendo adultos, niños y bebés— mediante una técnica mínimamente invasiva . Dado que el ADN no sobrevive en las condiciones cálidas y húmedas de la cueva, los investigadores se centraron en la proteína amelogenina (AMEL), que tiene variantes en los cromosomas X e Y. La variante AMELX está presente en ambos sexos, mientras que la AMELY solo se encuentra en los machos. El resultado fue inequívoco: ninguno de los 23 individuos mostró rastro alguno de AMELY .
Este hallazgo ha obligado a reevaluar el lugar y plantea una pregunta fundamental: ¿por qué solo se depositaron hembras en esta cueva?
Los científicos han propuesto dos hipótesis principales para explicar el conjunto exclusivamente femenino .
La interpretación más provocadora es que el Homo naledi practicaba un entierro o depósito mortuorio deliberado y selectivo por sexo, lo que significa que solo las hembras eran enterradas en la cámara Dinaledi y otras cámaras asociadas, mientras que los machos eran depositados en otro lugar . De ser cierto, esto representaría el ejemplo más antiguo conocido de comportamiento funerario específico por sexo en el registro fósil de homínidos, lo que implicaría una estructura social compleja con una fuerte segregación cultural basada en el sexo .
«Nuestra interpretación es que tenían algún tipo de práctica cultural», afirmó el profesor John Hawks, coautor del artículo y miembro del equipo Rising Star . Esta hipótesis se basa en pruebas anteriores de que el H. naledi colocaba deliberadamente a sus muertos en las cámaras profundas, pruebas que siguen siendo controvertidas .
La hipótesis nula es que la señal exclusivamente femenina refleja algo distinto a una práctica cultural intencionada:
Sesgo de muestreo: Un evento catastrófico o una trampa natural podrían haber afectado selectivamente solo a las hembras —quizás una banda de hembras o un grupo de crías—. La cueva podría haber conservado solo un subgrupo específico .
Ausencia biológica de la proteína del cromosoma Y: Es posible que los machos de Homo naledi simplemente no produjeran la proteína AMELY en su esmalte, o que la proteína se degradara de manera diferente con el tiempo, lo que habría impedido detectar a los machos aunque estuvieran presentes . Sin embargo, los investigadores señalan que la proteína AMELX estaba bien conservada y era detectable, lo que hace que un fallo de conservación uniforme solo de la AMELY parezca menos probable .
Un estudio de 2024 ya había señalado la posibilidad de un sesgo de muestreo por sexo en la muestra dental de H. naledi, al encontrar que la variación en cuatro posiciones dentales era «tan baja que no se puede excluir la posibilidad de que un sexo esté representado por pocos o ningún individuo en la muestra» .
El resultado exclusivamente femenino no es la única sorpresa. El hecho de que se pudieran extraer proteínas antiguas de dientes de entre 200.000 y 335.000 años de antigüedad en una cueva subtropical es un avance metodológico . La técnica abre una nueva ventana para estudiar la biología de homínidos extintos en los que no se conserva el ADN.
Además, el hallazgo refuerza la tesis del entierro deliberado. Los procesos naturales rara vez producen un perfil demográfico tan uniforme. «Encontrar un enorme tesoro de huesos antiguos de un solo sexo es casi inaudito en paleoantropología», señaló National Geographic . El hecho de que el conjunto incluya bebés y niños —individuos que no podrían haber entrado en la cueva por sí solos— respalda aún más la idea de que otros los colocaron allí .
El paleoantropólogo John Hawks describió el hallazgo de manera sucinta: «El resultado más fascinante es el más simple: ninguno muestra signos de marcadores masculinos» . Pero él y otros investigadores enfatizan que ambas interpretaciones siguen sobre la mesa hasta que se realicen más descubrimientos fósiles en otros yacimientos .
El equipo planea aplicar la técnica de análisis de proteínas a otros sitios de Homo naledi y a otras especies de homínidos para ver si el patrón exclusivamente femenino es único de Rising Star o un fenómeno más extendido.
Por ahora, el misterio persiste: una cueva llena de hembras, sin un solo macho a la vista. Si es el resultado de la cultura, una catástrofe o una rareza en la conservación de proteínas, es una de las preguntas abiertas más fascinantes de la paleoantropología actual.
Publicado en la revista Cell el 24 de junio de 2026, el estudio analizó proteínas antiguas del esmalte dental de 23 individuos de Homo naledi —incluyendo adultos, niños y bebés— mediante una técnica mínimamente invasiva . Dado que el ADN no sobrevive en las condiciones cálidas y húmedas de la cueva, los investigadores se centraron en la proteína amelogenina (AMEL), que tiene variantes en los cromosomas X e Y. La variante AMELX está presente en ambos sexos, mientras que la AMELY solo se encuentra en los machos. El resultado fue inequívoco: ninguno de los 23 individuos mostró rastro alguno de AMELY .
Este hallazgo ha obligado a reevaluar el lugar y plantea una pregunta fundamental: ¿por qué solo se depositaron hembras en esta cueva?
Los científicos han propuesto dos hipótesis principales para explicar el conjunto exclusivamente femenino .
La interpretación más provocadora es que el Homo naledi practicaba un entierro o depósito mortuorio deliberado y selectivo por sexo, lo que significa que solo las hembras eran enterradas en la cámara Dinaledi y otras cámaras asociadas, mientras que los machos eran depositados en otro lugar . De ser cierto, esto representaría el ejemplo más antiguo conocido de comportamiento funerario específico por sexo en el registro fósil de homínidos, lo que implicaría una estructura social compleja con una fuerte segregación cultural basada en el sexo .
«Nuestra interpretación es que tenían algún tipo de práctica cultural», afirmó el profesor John Hawks, coautor del artículo y miembro del equipo Rising Star . Esta hipótesis se basa en pruebas anteriores de que el H. naledi colocaba deliberadamente a sus muertos en las cámaras profundas, pruebas que siguen siendo controvertidas .
La hipótesis nula es que la señal exclusivamente femenina refleja algo distinto a una práctica cultural intencionada:
Sesgo de muestreo: Un evento catastrófico o una trampa natural podrían haber afectado selectivamente solo a las hembras —quizás una banda de hembras o un grupo de crías—. La cueva podría haber conservado solo un subgrupo específico .
Ausencia biológica de la proteína del cromosoma Y: Es posible que los machos de Homo naledi simplemente no produjeran la proteína AMELY en su esmalte, o que la proteína se degradara de manera diferente con el tiempo, lo que habría impedido detectar a los machos aunque estuvieran presentes . Sin embargo, los investigadores señalan que la proteína AMELX estaba bien conservada y era detectable, lo que hace que un fallo de conservación uniforme solo de la AMELY parezca menos probable .
Un estudio de 2024 ya había señalado la posibilidad de un sesgo de muestreo por sexo en la muestra dental de H. naledi, al encontrar que la variación en cuatro posiciones dentales era «tan baja que no se puede excluir la posibilidad de que un sexo esté representado por pocos o ningún individuo en la muestra» .
El resultado exclusivamente femenino no es la única sorpresa. El hecho de que se pudieran extraer proteínas antiguas de dientes de entre 200.000 y 335.000 años de antigüedad en una cueva subtropical es un avance metodológico . La técnica abre una nueva ventana para estudiar la biología de homínidos extintos en los que no se conserva el ADN.
Además, el hallazgo refuerza la tesis del entierro deliberado. Los procesos naturales rara vez producen un perfil demográfico tan uniforme. «Encontrar un enorme tesoro de huesos antiguos de un solo sexo es casi inaudito en paleoantropología», señaló National Geographic . El hecho de que el conjunto incluya bebés y niños —individuos que no podrían haber entrado en la cueva por sí solos— respalda aún más la idea de que otros los colocaron allí .
El paleoantropólogo John Hawks describió el hallazgo de manera sucinta: «El resultado más fascinante es el más simple: ninguno muestra signos de marcadores masculinos» . Pero él y otros investigadores enfatizan que ambas interpretaciones siguen sobre la mesa hasta que se realicen más descubrimientos fósiles en otros yacimientos .
El equipo planea aplicar la técnica de análisis de proteínas a otros sitios de Homo naledi y a otras especies de homínidos para ver si el patrón exclusivamente femenino es único de Rising Star o un fenómeno más extendido.
Por ahora, el misterio persiste: una cueva llena de hembras, sin un solo macho a la vista. Si es el resultado de la cultura, una catástrofe o una rareza en la conservación de proteínas, es una de las preguntas abiertas más fascinantes de la paleoantropología actual.