Aunque el acuerdo marco entre EE. UU. e Irán se anunció a mediados de junio, persisten varias barreras concretas:
Desminado: Allianz Economic Research estima que el desminado por sí solo tomará de 30 a 50 días . Hasta que el canal esté completamente limpio, el tráfico de petroleros seguirá restringido.
Seguros marítimos y renuencia de las tripulaciones: Los armadores dudan en reingresar a la vía sin garantías de seguro vinculantes, y los tripulantes aún no quieren transitar una zona donde Irán amenazó con destruir embarcaciones no coordinadas .
Reinicio de refinerías e infraestructura: Las refinerías y plantas petroquímicas que estuvieron inactivas durante el conflicto necesitan tiempo para reiniciarse. Los expertos en energía coinciden en que pasarán meses antes de que las operaciones se reanuden lo suficiente como para satisfacer la demanda mundial . Algunos analistas especulan que no será hasta finales de julio que los dragaminas garanticen a los armadores que el paso es seguro
.
Coordinación militar iraní: Los niveles reales de tránsito siguen siendo muy reducidos porque Irán exige que los buques se coordinen con sus fuerzas armadas, lo que añade fricción a cada paso .
Limitaciones de almacenamiento en tierra: Lashier también subrayó que "la mayoría de los tanques en tierra están llenos antes de que el crudo pueda procesarse", lo que significa que el cuello de botella probablemente se trasladará del propio Estrecho a las colas de petroleros en los puertos de descarga y a la capacidad de refinación .
El escenario base de Allianz proyecta que el 65% del flujo interrumpido de 4 a 5 millones de barriles diarios se restablecerá en tres meses, el 80% en cuatro meses, y la normalización total a finales de año . La Administración de Información Energética de EE. UU. (EIA) ya había advertido que podría tardar hasta finales de 2026 o principios de 2027 en que los flujos se normalicen por completo
. Amin Nasser, consejero delegado de Saudi Aramco, también advirtió que, aunque el estrecho se reabriera de inmediato, el mercado tardaría meses en encontrar el equilibrio, y cualquier demora adicional podría retrasar la normalización hasta 2027
.
El mercado ya ha descontado una recuperación parcial, pero se espera que la volatilidad continúe.
El crudo Brent cayó a alrededor de 78,96 dólares por barril el 16 de junio, el primer cierre por debajo de los 80 dólares en meses, tras la noticia del acuerdo . Antes del anuncio cotizaba en torno a los 90 dólares y en mayo, en el punto álgido de la crisis, promedió 107 dólares por barril
. Para el 23 de junio, el Brent se negociaba a 77,91 dólares por barril
.
Goldman Sachs rebajó su previsión del Brent para el cuarto trimestre de 2026 a 80 dólares por barril (desde 90 dólares) y su media para 2027 a 75 dólares por barril, asumiendo que el corredor se reabra sin problemas . El banco ahora supone que las exportaciones del Golfo se normalizarán a los niveles anteriores a la guerra a finales de julio
.
Un análisis de Bloomberg estimó que una reapertura total podría reducir el Brent entre un 15% y un 20%, hasta el rango de 70-75 dólares, eliminando toda la prima geopolítica .
Igor Sechin, CEO de Rosneft, pronosticó que el Brent promediaría entre 95 y 96 dólares hasta finales de 2026 si el estrecho se abre pronto, para luego retroceder a 80-85 dólares en un plazo de 12 meses .
Bank of America proyectó que una reapertura total podría llevar el Brent a un promedio de 82 dólares por barril este año, con cotizaciones en el rango de 70 a 80 dólares durante la mayor parte del segundo semestre .
J.P. Morgan esperaba que el Brent se mantuviera en los niveles bajos de los 100 dólares durante gran parte de 2026 incluso con una reapertura en junio, citando la aceleración de las extracciones de inventarios y los cuellos de botella logísticos que se trasladarían del propio Estrecho a las colas de petroleros y la capacidad de refino .
La Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha señalado que el mercado se recuperará "gradualmente" antes de caer en un superávit significativo en 2027 .
El consenso entre las fuentes es que el segundo semestre de 2026 verá un descenso gradual de los precios hacia el rango de 75-85 dólares por barril, pero el camino será accidentado debido al frágil alto el fuego, la lenta limpieza física y el enorme lastre de barriles varados que podrían llegar al mercado más rápido de lo que la logística puede manejar.
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