2. El ajuste de cuentas del gasto en IA
Durante meses, la narrativa había sido simple: invertir billones en infraestructura de IA y esperar a que los beneficios lleguen. Entonces Broadcom —un indicador adelantado del sector de semiconductores— ofreció unas previsiones de ingresos decepcionantes, sin mejorar su perspectiva de ingresos por IA . El mensaje cayó como un trueno: si ni siquiera los gigantes de los chips pueden prometer retornos sobre cientos de miles de millones de gastos de capital, quizás todo el boom de la IA estaba sobrevalorado
.
Las acciones de Nvidia, Samsung Electronics, SK Hynix y SoftBank Group lideraron la debacle. El índice de semiconductores de Filadelfia se desplomó un 10,26% el 5 de junio, su mayor caída diaria desde la pandemia de 2020 y la cuarta mayor desde la creación del índice en 1994 . Los inversores empezaron a hacerse una pregunta que llevaban dos años aplazando: "Algunas empresas se preguntan si el gasto en IA se está traduciendo en nuevos ingresos o recortes de costes con la suficiente rapidez"
.
3. El comodín del petróleo en Oriente Medio
Como si los vientos en contra macroeconómicos y sectoriales no fueran suficientes, las renovadas hostilidades entre Irán e Israel interrumpieron el estrecho de Ormuz, un punto crítico para los envíos mundiales de petróleo . Los precios del crudo se dispararon, agravando el clima de aversión al riesgo y asestando un doble golpe a los sectores sensibles a la energía y a las acciones de transporte. "Las acciones están cayendo a nivel mundial esta mañana mientras los inversores descontentos ven cómo el precio del petróleo vuelve a subir, debido al renovado conflicto en Oriente Medio", informó Fortune
.
Las caídas fueron profundas, sincronizadas y generalizadas en todas las regiones. Así queda el balance según la información disponible de junio de 2026:
Europa
Estados Unidos
Asia-Pacífico
No se trató de un simple retroceso. Varias características estructurales distinguen la debacle de junio de 2026 de los sobresaltos anteriores:
Un giro sincronizado de la operación más dominante. Las acciones de IA habían sido "el tema definitorio de los mercados de valores" en 2026, según Fidelity International . La venta masiva representó un fuerte deshielo de lo que muchos analistas ya habían señalado como una burbuja de IA sobreestirada. Incluso antes de la venta, un informe de Schwab enumeraba la "burbuja de la IA" como el primer peligro potencial del mercado a vigilar en 2026
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La política monetaria pasa de ser un viento de cola a uno de frente. El giro de la Fed de posibles recortes a probables subidas cambió drásticamente las matemáticas para las acciones de crecimiento con múltiplos elevados. "Dado el fuerte retroceso del mercado de valores estadounidense el viernes pasado —particularmente el movimiento en el sector tecnológico—, parece que los inversores temen que la Fed pueda volver a actuar, solo que esta vez la principal víctima será Wall Street", señaló un columnista de negocios malasio .
Un shock simultáneo en las materias primas. La interrupción del suministro de petróleo en Oriente Medio añadió un impulso inflacionista que reforzó, en lugar de contrarrestar, la narrativa de endurecimiento de la Fed . El informe de perspectivas de mitad de año de Fidelity señaló que "si la crisis del petróleo provoca un aumento sostenido de las presiones inflacionistas, la Fed podría verse obligada a mantener los tipos más altos durante más tiempo"
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A finales de junio, algunos mercados habían empezado a estabilizarse. El Kospi de Corea del Sur rebotó un 2,2% el 24 de junio tras su desplome del 10% el día anterior . El STOXX 600 se recuperó parcialmente de sus mínimos intradía, cerrando con una caída del 0,7%, en lugar del 1,1% que indicaban los futuros
. Sin embargo, los analistas advirtieron que el riesgo de volatilidad seguía siendo elevado y que las tensiones fundamentales —la trayectoria de los tipos de la Fed, el retorno de la inversión en IA y la geopolítica de Oriente Medio— seguían sin resolverse
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El Comité Global de Inversiones de Morgan Stanley señaló que, a pesar de la venta masiva, "el boom del gasto de capital en IA se ha convertido en el grito de guerra de Wall Street" y que los temores de recesión seguían siendo "casi inexistentes" . Pero ese optimismo depende de que la cuestión del gasto en IA se resuelva en los próximos trimestres. Si los rendimientos no se materializan, la venta masiva de junio de 2026 podría recordarse no como una corrección, sino como un punto de inflexión.
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