1. El colapso de los suministros venezolanos tras la intervención de EE.UU.
A principios de enero de 2026, Estados Unidos intervino militarmente en Venezuela, derrocando al presidente Nicolás Maduro y tomando el control efectivo de las operaciones petroleras venezolanas . Venezuela había sido el sustento principal de combustible de Cuba durante décadas, y esos envíos se cortaron por completo sin que se hayan reanudado
. Incluso antes de la intervención, las importaciones de combustible de Cuba desde Venezuela y México ya habían caído más de un tercio en los primeros 10 meses de 2025 en comparación con el mismo período de 2024
.
2. México se convirtió brevemente en el proveedor clave, luego se detuvo bajo la presión de EE.UU.
Tras el corte de Venezuela, México —a través de la estatal Pemex— se convirtió en el proveedor de combustible crítico que le quedaba a Cuba, vendiendo 166 millones de dólares en crudo y combustible solo en la primera mitad de 2025 . A finales de enero de 2026, el presidente Trump declaró una «emergencia nacional» y amenazó con altos aranceles a cualquier país que suministrara petróleo a Cuba, acusando a La Habana de albergar espías rusos y dar cobijo a «enemigos» como Irán y Hamás
. México archivó un envío planificado el 26 de enero de 2026
. Sheinbaum confirmó el 27 y 28 de enero que los envíos estaban «en pausa», calificándolo como una decisión operativa soberana
. Para el 9 de febrero, confirmó que las exportaciones a Cuba seguían suspendidas mientras México intentaba evitar represalias de EE.UU.
. El 1 de mayo de 2026, Trump escaló las amenazas arancelarias a sanciones de bloqueo dirigidas a bancos extranjeros y a los sectores energético, financiero, minero y de seguridad de Cuba
.
Cuba ha sido devastada por el bloqueo de combustible. El 14 de mayo de 2026, el ministro de Energía, Vicente de la O Levy, anunció que el país se había quedado completamente sin diésel ni fuel oil, declarando que la red eléctrica nacional se encontraba en una condición «crítica» y sin «reservas» . Los peores apagones rotativos en décadas han afectado a La Habana, con cortes de electricidad de hasta 22 horas diarias en algunas zonas
. Los fallos generalizados de la red se han vuelto habituales
. Todos los servicios públicos no esenciales, incluidas las escuelas, se han suspendido repetidamente; los servicios de autobuses y trenes se han detenido; y el sector público ha pasado a una semana laboral de cuatro días
. Las admisiones hospitalarias y los procedimientos quirúrgicos se han restringido severamente: más de 50.000 cirugías se pospusieron solo en febrero de 2026
. La Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) advirtió en febrero de 2026 sobre un posible «colapso» humanitario si no se restablecían los suministros de petróleo
. El coordinador residente de la ONU en Cuba, Francisco Pichón, declaró que el país «lleva más de tres meses sin suficiente combustible» y que las consecuencias «siguen profundizándose cada día»
. La ONU lanzó un plan de acción humanitaria de emergencia por 94,1 millones de dólares en marzo de 2026, que incluye un mecanismo de trazabilidad del combustible para dirigir el petróleo solo a los servicios críticos
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Reanudación mexicana: El anuncio de Sheinbaum del 22 de junio es la señal más positiva hasta la fecha, pero se enfrenta a la misma presión estadounidense que detuvo los envíos en enero. Las sanciones de bloqueo de la administración Trump de mayo de 2026 convierten cualquier reanudación en un objetivo directo de represalias por parte de EE.UU. . El nuevo plan de Sheinbaum de utilizar empresas privadas en lugar de Pemex puede ser un intento de evitar activar las sanciones, pero aún no está claro si este enfoque funcionará
. Envíos rusos: Se han reportado llegadas limitadas de combustible desde Rusia, pero el volumen es insuficiente para abordar la crisis de manera significativa
. Solo un envío de petróleo, un tanquero ruso con 730.000 barriles, llegó a Cuba desde el colapso de los suministros venezolanos, y se consumió en un mes
. Acuerdos comerciales: No se han materializado acuerdos comerciales confirmados de otras fuentes a gran escala. La combinación de sanciones secundarias de EE.UU., los riesgos de seguro de los buques cisterna y la falta de divisas de Cuba han disuadido a la mayoría de los actores no estatales
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Conclusión clave: México quiere reanudar los envíos y se ha comprometido públicamente a hacerlo, pero las amenazas arancelarias de Trump y las sanciones de bloqueo de mayo de 2026 siguen siendo la barrera decisiva. Sin una resolución diplomática o una exención de sanciones, un alivio a corto plazo para Cuba —que ya se ha quedado sin diésel ni fuel oil— parece poco probable.
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