ALMA, operando en longitudes de onda milimétricas y submilimétricas, y el VLA, en ondas de radio, tienen la capacidad de atravesar ese polvo. Las observaciones combinadas detectaron docenas de fuentes compactas candidatas a ser cúmulos masivos jóvenes (YMCs, por sus siglas en inglés) que ningún otro telescopio había visto antes. El JWST confirmó de forma independiente que esas fuentes de radio corresponden a cúmulos estelares reales y a las estructuras de gas y polvo que los rodean.
Para entender cómo evolucionan estos cúmulos, el equipo descompuso la emisión de radio en tres componentes físicos: polvo térmico, gas ionizado (emisión libre–libre) y sincrotrón (producido por supernovas). Esta técnica permitió asignar a cada fuente una etapa diferente de su vida temprana:
Estos cúmulos no están dispersos al azar, sino que se concentran en anillos circunnucleares, regiones densas y activas que rodean el centro de las galaxias a unos cientos o miles de años luz del núcleo. En galaxias espirales barradas como NGC 3351 y NGC 1097, el gas interestelar es canalizado hacia el interior a lo largo de las barras y se acumula en estos anillos, generando condiciones extremas que desencadenan la formación de estrellas a un ritmo y con una densidad comparables a los que se observaban en galaxias hace miles de millones de años.
Una de las conclusiones más relevantes es la eficiencia excepcional de estas guarderías estelares: los cúmulos utilizan la mayor parte de su reserva de gas para formar nuevas estrellas. La fuente más brillante detectada, en NGC 1097, posee un poder ionizante equivalente al de aproximadamente 1.200 de las estrellas más masivas conocidas.
Además, el hecho de que las cuatro etapas evolutivas coexistan dentro del mismo anillo en ambas galaxias demuestra que la formación de cúmulos masivos es un proceso continuo y no un único estallido sincronizado. El tiempo de formación, además, es más prolongado que el de las regiones de formación estelar típicas en el universo actual, lo que sugiere un proceso de construcción de cúmulos sostenido y no rápido.
Este estudio, presentado en una conferencia de prensa de la AAS, ofrece una de las vistas de radio más detalladas hasta la fecha sobre la formación de cúmulos masivos en los anillos que rodean los núcleos galácticos.
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