En ensayos con animales, el NeuroWorm registró actividad neuronal de alta calidad con una claridad excepcional a largo plazo y se mantuvo funcional de forma segura durante 18 meses sin ninguna pérdida de rendimiento . Esto es mucho más que la mayoría de los implantes cerebrales existentes, que suelen degradarse en cuestión de meses por inflamación del tejido o fallos del material.
Se demostró que el NeuroWorm podía "explorar" el interior del cráneo de conejos, cambiando activamente los puntos de monitoreo según fuera necesario, y proporcionó registros bioeléctricos estables tanto en tejido cerebral como muscular . En tejido muscular, ofreció un monitoreo bioeléctrico estable en ratas durante más de 43 semanas, e incluso después de 54 semanas de implantación, la encapsulación de fibroblastos alrededor de la fibra seguía siendo insignificante
.
El electrodo se fabrica enrollando un dispositivo bioelectrónico 2D en una microfibrilla 1D, creando una estructura autoencapsulada con puntos de electrodo expuestos como interfaces con el tejido . El proceso permite integrar hasta 60 canales discretos, y la suavidad de la fibra (que usa un sustrato de estireno-etileno-butadieno-estireno de 400 nm de grosor con cables de oro estampados) garantiza que iguale las propiedades mecánicas del tejido cerebral, eliminando la fuente de inflamación crónica
.
La innovación clave que permite la movilidad es la incorporación de una pequeña cabeza magnética en la punta del electrodo. Los campos magnéticos externos pueden usarse para dirigir la fibra a través del tejido cerebral, lo que permite a los investigadores apuntar a diferentes poblaciones de neuronas sin necesidad de cirugías adicionales . Esta capacidad dinámica podría permitir estudios a largo plazo de cómo cambia la actividad neuronal con el tiempo en distintas regiones del cerebro.
El estudio se publicó en Nature el 17 de septiembre de 2025, realizado por investigadores de los Institutos de Tecnología Avanzada de Shenzhen (SIAT) de la Academia China de Ciencias, la Universidad de Tecnología Avanzada de Shenzhen y la Universidad Donghua . Los investigadores principales son el Prof. Liu Zhiyuan, la Prof. Xu Tiantian, el Prof. Asociado Han Fei y el Prof. Yan Wei
.
El NeuroWorm aborda dos de los mayores desafíos que enfrentan las interfaces cerebro-computadora: la corta vida útil de los electrodos implantados y la imposibilidad de registrar múltiples objetivos cerebrales sin insertar varias sondas rígidas . Al permitir que un solo implante se mueva dinámicamente y grabe durante más de un año, abre nuevas posibilidades para estudiar la dinámica neuronal a largo plazo y para futuras aplicaciones de BCI en el tratamiento de enfermedades neurológicas.
Comments
0 comments