Esta no es la primera vez que los senadores Markey y Blumenthal ponen el foco en los sistemas de asistencia al conductor de Tesla. Ya en octubre de 2025, tras una carta previa de ambos en la que se citaban fallos del FSD en cruces ferroviarios, la NHTSA había abierto una investigación formal .
La reacción del mercado no se hizo esperar. Las acciones de TSLA cayeron tras conocerse la noticia, una caída que varios medios atribuyeron directamente a la preocupación generada por la carta de los senadores sobre los datos de seguridad "engañosos" .
Sorprendentemente, en la misma jornada del 16 de junio, el analista Mark Delaney de Goldman Sachs emitió una nota de investigación que dio un respiro a los inversores. El banco de inversión elevó su previsión de entregas de vehículos de Tesla para el segundo trimestre de 2026, pasando de 405.000 a 420.000 unidades. Esta nueva cifra supera con creces el consenso del mercado, que se situaba en unas 400.000 unidades .
Goldman Sachs justificó su optimismo por el fuerte rendimiento de ventas en mercados clave como Estados Unidos, Europa, China, Corea del Sur y Australia, asegurando que todo apunta a que las entregas "probablemente están superando el consenso" . A pesar de esta mejora en el corto plazo, la firma mantuvo una calificación Neutral y un precio objetivo de $375 por acción
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El 16 de junio dejó una estampa de claroscuros para Tesla: por un lado, la presión regulatoria y política por la credibilidad de su tecnología más vanguardista; por otro, la señal alcista de uno de los bancos más influyentes de Wall Street, que confirma un sólido momento operativo en las ventas globales de la compañía.