En cuestión de horas, Binance contraatacó con una versión radicalmente distinta. A través de un comunicado oficial y una actualización en su blog, el exchange aseguró que la HCMC ya había completado su revisión sustantiva y había considerado la solicitud conforme a los requisitos del MiCA. Binance fue más allá al afirmar que el expediente había sido revisado a nivel de la ESMA (Autoridad Europea de Valores y Mercados) y que el regulador griego no había dado "ninguna indicación formal de lo contrario" . La compañía también destacó que llevaba 18 meses colaborando de forma constructiva con los supervisores
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La HCMC, por su parte, ha declinado hacer comentarios, escudándose en las normas de confidencialidad . A mediados de junio de 2026, sin un pronunciamiento oficial y público, la situación es un auténtico choque de relatos más que un desenlace firme. Para añadir más incertidumbre, apenas 12 días antes de la exclusiva de Reuters, el medio especializado AML Intelligence había publicado, citando también fuentes anónimas, que las autoridades griegas se esperaba que concedieran la licencia a Binance
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Binance presentó formalmente su solicitud de autorización MiCA a través de una filial griega en enero de 2026, creando además una sociedad holding en el país para que sirviera como su ancla regulatoria en la Unión Europea . En una entrevista con Reuters el mes siguiente, el co-CEO Richard Teng explicó que la decisión de apostar por Grecia se basó en su capital humano, sus ventajas en materia de seguridad y un entorno regulatorio propicio, factores que consideró más importantes que el país concreto, dada la estandarización del pasaporte único en toda la UE
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Este movimiento en Grecia se produjo después de que los supervisores franceses hubieran señalado que Binance aún no contaba con licencia bajo el nuevo régimen, lo que evidenció la urgencia del exchange por asegurar una autorización en un estado miembro antes de que expirara el plazo .
Conforme al Reglamento MiCA, cualquier proveedor de servicios de criptoactivos (CASP, por sus siglas en inglés) que no haya obtenido una autorización completa por parte del supervisor de un estado miembro antes del 1 de julio de 2026 perderá el derecho legal a ofrecer sus servicios en cualquiera de los 27 países del bloque . No hay ninguna prórroga general, y la ESMA ha dejado muy claro que las empresas que operaban con registros nacionales VASP anteriores deben cesar toda actividad regulada en el momento en que termine el período transitorio
. Una solicitud "en trámite" no otorga ningún derecho operativo provisional
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La encrucijada de Binance se enmarca en un cuello de botella de todo el sector. Antes del despliegue total del MiCA, más de 1.200 entidades poseían registros VASP nacionales en los distintos estados miembro . A finales de mayo y junio de 2026, la realidad es la siguiente:
Este drenaje está transformando el panorama competitivo. Rivales como Coinbase y Kraken, que ya han conseguido sus autorizaciones MiCA, saldrían ganando en cuota de mercado si Binance se ve forzada a salir . Además, el proceso de autorización en sí mismo impone unos costes que se estiman entre 250.000 y 500.000 euros, lo que actúa como un filtro que elimina a las empresas más pequeñas incluso cuando la intención regulatoria no es hostil
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Si la HCMC deniega formalmente la solicitud de Binance y el exchange no tiene aprobada una licencia MiCA en otro estado miembro para el 1 de julio, las consecuencias serían graves e inmediatas:
Para Binance: Se le prohibiría legalmente ofrecer servicios de criptoactivos —incluidos el trading al contado, la custodia y los servicios de intercambio— a clientes en los 27 estados de la UE . Continuar operando expondría a Binance a acciones de ejecución, multas millonarias y su potencial inclusión en listas negras de supervisores
. La UE representa uno de los mayores mercados financieros regulados del mundo, y perder el acceso sería un golpe estratégico de primer orden.
Para los clientes europeos: El escenario más probable sería un período de liquidación ordenada durante el cual los usuarios solo podrían retirar sus fondos, pero no operar. Las cuentas podrían quedar bloqueadas o cerrarse, y los clientes deberían migrar a una de las pocas plataformas de trading con licencia MiCA, un grupo de apenas unos 14 exchanges . También existe un riesgo nada desdeñable de que, en una salida forzosa, los fondos queden temporalmente congelados o transferidos a monederos, en función de cómo se estructure el proceso de cese de actividad.
Para el mercado: Los analistas ya han señalado un posible aumento de la volatilidad a corto plazo para el token nativo de Binance, BNB, y para el conjunto de los criptomercados . La noticia también aceleraría la huida de usuarios hacia competidores que sí cumplen con la norma, reforzando la brecha regulatoria entre plataformas autorizadas y las que no lo están.
La solicitud griega de Binance se ha convertido en la prueba de fuego de la regulación de criptoactivos en la UE. La exclusiva de Reuters muestra que fuentes anónimas del supervisor creen que el exchange no logrará el visto bueno; la respuesta de Binance demuestra que la empresa cree que ya ha superado el examen de fondo. La realidad, con toda probabilidad, se encuentra en algún punto intermedio de un proceso regulatorio confidencial que se resolverá, de una forma u otra, en cuestión de días.
La gran lección de la transición al MiCA es que el nuevo pasaporte cripto de la UE no se concede a cualquiera. Con cerca del 83 % de los operadores tradicionales sin poder hacer la conversión y solo 14 plataformas de trading aprobadas, la regulación está provocando una sacudida estructural del sector. Si Binance se unirá a la minoría autorizada o se convertirá en la víctima más sonada de esta purga es una pregunta que tendrá respuesta antes del muro del 1 de julio.
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