Se trata del primer pedido de una nueva central nuclear en Suecia en más de 40 años, y forma parte de una ambiciosa estrategia de Estado para levantar al menos 5.000 MW de nueva capacidad y duplicar la producción eléctrica nacional para 2045 .
La iniciativa, bautizada como Proyecto Videberg, instalará tres reactores SMR de Rolls-Royce en la península de Värö, justo al lado de la actual central nuclear de Ringhals .
Ficha rápida del proyecto:
Videberg Kraft estima que la planta suministrará en torno a un 6% del consumo anual de electricidad de Suecia durante una vida operativa de 60 años . Vattenfall aspira a tener el primer reactor en funcionamiento a mediados de la década de 2030, después de que la selección tecnológica final se redujera desde unas 75 opciones a lo largo de tres años de trabajo .
Vattenfall puso en marcha la búsqueda de un socio tecnológico nuclear en 2022. Tras una primera criba de 75 diseños potenciales, la lista se acortó a cinco, incluyendo reactores a gran escala de Westinghouse y Framatome, antes de que la compañía se centrara en los dos finalistas de tipo SMR: Rolls-Royce SMR y el modelo BWRX-300 de GE Vernova .
La empresa pública anunció la selección de ambos proveedores en agosto de 2025 y dedicó cerca de diez meses a evaluaciones finales detalladas antes de decantarse por Rolls-Royce .
En el centro del acuerdo está Videberg Kraft, que reúne a:
El respaldo político procede del Gobierno de coalición de centro-derecha (Democristianos, Liberales, Moderados y Demócratas de Suecia), que ha enarbolado la bandera del renacimiento nuclear desde su llegada al poder, bajo el liderazgo del primer ministro Ulf Kristersson .
El Proyecto Videberg es solo la primera ficha del dominó. El Gobierno sueco ha fijado un objetivo mucho más ambicioso: al menos 5.000 MW de nueva capacidad nuclear, equivalentes a cuatro grandes reactores convencionales o a una flota más amplia de SMR .
Calendario fijado por el Ejecutivo:
El Parlamento aprobó la legislación marco en mayo de 2025, y la nueva ley que habilita las ayudas estatales a la inversión nuclear entró en vigor el 1 de agosto de 2025 .
Para sortear los enormes costes iniciales que frenan la inversión privada, Suecia ha montado uno de los paquetes de ayudas públicas a la nueva construcción nuclear más completos de Europa .
| Mecanismo de apoyo | Detalles |
|---|---|
| Avales del Estado para préstamos | Hasta 400.000–440.000 millones de coronas suecas (entre 36.000 y 44.000 millones de euros aproximadamente) |
| Capital de préstamo estatal directo | 300.000 millones de coronas |
| Contratos bidireccionales por diferencia (CfD) | Garantías de precio por hasta 40 años tras la puesta en marcha, con una asignación anual de 1.000 a 3.000 millones de coronas |
| Marco presupuestario de 2026 | Hasta 220.000 millones de coronas en 12 años para apoyo a la construcción |
El mecanismo de CfD garantiza a los operadores nucleares un precio mínimo de electricidad —fijado en 80 öre/kWh según documentación del Parlamento Europeo— y a la vez obliga a devolver al Estado los ingresos por encima de ese precio de referencia . La ayuda está limitada a una capacidad instalada total de unos 5.000 MW . El paquete incluye también asistencia para la gestión de residuos radiactivos .
Tres fuerzas han confluido para hacer descarrilar el abandono nuclear que Suecia mantenía desde hace décadas.
Una demanda eléctrica que se duplicará. El Gobierno sueco y la Agencia de Energía Nuclear de la OCDE proyectan que el consumo de electricidad del país se duplicará de aquí a 2045 . Los motores de ese aumento son la electrificación industrial —acero verde, fábricas de baterías, producción de hidrógeno— y la electrificación del transporte y la calefacción.
Objetivos de emisiones netas cero jurídicamente vinculantes. Suecia debe alcanzar las cero emisiones netas de gases de efecto invernadero en 2045 y generar electricidad libre de fósiles en 2040, metas consagradas en su Plan Nacional de Energía y Clima . Las renovables por sí solas han demostrado ser insuficientes para garantizar una carga de base fiable.
Seguridad energética y competitividad industrial. Tras años de fuerte dependencia de la intermitente energía eólica, el Gobierno y la gran industria han concluido que solo la energía nuclear puede proporcionar electricidad predecible, a gran escala y a precios competitivos, al tiempo que se cumplen los compromisos climáticos .
El resultado es una apuesta de Estado, respaldada con fondos públicos, por la idea de que los pequeños reactores modulares pueden lograr lo que los grandes reactores tradicionales tuvieron dificultades para financiar: un camino repetible y rentable hacia el despliegue masivo de la energía nuclear .
Se trata del primer pedido de una nueva central nuclear en Suecia en más de 40 años, y forma parte de una ambiciosa estrategia de Estado para levantar al menos 5.000 MW de nueva capacidad y duplicar la producción eléctrica nacional para 2045 .
La iniciativa, bautizada como Proyecto Videberg, instalará tres reactores SMR de Rolls-Royce en la península de Värö, justo al lado de la actual central nuclear de Ringhals .
Ficha rápida del proyecto:
Videberg Kraft estima que la planta suministrará en torno a un 6% del consumo anual de electricidad de Suecia durante una vida operativa de 60 años . Vattenfall aspira a tener el primer reactor en funcionamiento a mediados de la década de 2030, después de que la selección tecnológica final se redujera desde unas 75 opciones a lo largo de tres años de trabajo .
Vattenfall puso en marcha la búsqueda de un socio tecnológico nuclear en 2022. Tras una primera criba de 75 diseños potenciales, la lista se acortó a cinco, incluyendo reactores a gran escala de Westinghouse y Framatome, antes de que la compañía se centrara en los dos finalistas de tipo SMR: Rolls-Royce SMR y el modelo BWRX-300 de GE Vernova .
La empresa pública anunció la selección de ambos proveedores en agosto de 2025 y dedicó cerca de diez meses a evaluaciones finales detalladas antes de decantarse por Rolls-Royce .
En el centro del acuerdo está Videberg Kraft, que reúne a:
El respaldo político procede del Gobierno de coalición de centro-derecha (Democristianos, Liberales, Moderados y Demócratas de Suecia), que ha enarbolado la bandera del renacimiento nuclear desde su llegada al poder, bajo el liderazgo del primer ministro Ulf Kristersson .
El Proyecto Videberg es solo la primera ficha del dominó. El Gobierno sueco ha fijado un objetivo mucho más ambicioso: al menos 5.000 MW de nueva capacidad nuclear, equivalentes a cuatro grandes reactores convencionales o a una flota más amplia de SMR .
Calendario fijado por el Ejecutivo:
El Parlamento aprobó la legislación marco en mayo de 2025, y la nueva ley que habilita las ayudas estatales a la inversión nuclear entró en vigor el 1 de agosto de 2025 .
Para sortear los enormes costes iniciales que frenan la inversión privada, Suecia ha montado uno de los paquetes de ayudas públicas a la nueva construcción nuclear más completos de Europa .
| Mecanismo de apoyo | Detalles |
|---|---|
| Avales del Estado para préstamos | Hasta 400.000–440.000 millones de coronas suecas (entre 36.000 y 44.000 millones de euros aproximadamente) |
| Capital de préstamo estatal directo | 300.000 millones de coronas |
| Contratos bidireccionales por diferencia (CfD) | Garantías de precio por hasta 40 años tras la puesta en marcha, con una asignación anual de 1.000 a 3.000 millones de coronas |
| Marco presupuestario de 2026 | Hasta 220.000 millones de coronas en 12 años para apoyo a la construcción |
El mecanismo de CfD garantiza a los operadores nucleares un precio mínimo de electricidad —fijado en 80 öre/kWh según documentación del Parlamento Europeo— y a la vez obliga a devolver al Estado los ingresos por encima de ese precio de referencia . La ayuda está limitada a una capacidad instalada total de unos 5.000 MW . El paquete incluye también asistencia para la gestión de residuos radiactivos .
Tres fuerzas han confluido para hacer descarrilar el abandono nuclear que Suecia mantenía desde hace décadas.
Una demanda eléctrica que se duplicará. El Gobierno sueco y la Agencia de Energía Nuclear de la OCDE proyectan que el consumo de electricidad del país se duplicará de aquí a 2045 . Los motores de ese aumento son la electrificación industrial —acero verde, fábricas de baterías, producción de hidrógeno— y la electrificación del transporte y la calefacción.
Objetivos de emisiones netas cero jurídicamente vinculantes. Suecia debe alcanzar las cero emisiones netas de gases de efecto invernadero en 2045 y generar electricidad libre de fósiles en 2040, metas consagradas en su Plan Nacional de Energía y Clima . Las renovables por sí solas han demostrado ser insuficientes para garantizar una carga de base fiable.
Seguridad energética y competitividad industrial. Tras años de fuerte dependencia de la intermitente energía eólica, el Gobierno y la gran industria han concluido que solo la energía nuclear puede proporcionar electricidad predecible, a gran escala y a precios competitivos, al tiempo que se cumplen los compromisos climáticos .
El resultado es una apuesta de Estado, respaldada con fondos públicos, por la idea de que los pequeños reactores modulares pueden lograr lo que los grandes reactores tradicionales tuvieron dificultades para financiar: un camino repetible y rentable hacia el despliegue masivo de la energía nuclear .