El sorteo, sin embargo, no dio tregua a los escandinavos. El Grupo I es considerado por muchos analistas como el más duro de la primera fase :
El debut del 16 de junio ante Irak en Boston será solo el primer paso de un calendario que continuará el 23 de junio contra Senegal en Nueva York y finalizará el 26 de junio frente a Francia, también en Boston .
Ståle Solbakken, seleccionador noruego y exfutbolista que disputó el Mundial de 1998, ha construido un equipo a la medida de su gran estrella. "Creo que es el mejor goleador del mundo. Está en un pico de forma físico y su rendimiento en los entrenamientos no ha dejado de crecer", ha asegurado en la previa del torneo . Pero más allá del análisis técnico, Solbakken pone el foco en la vertiente humana de su capitán ofensivo: "Es una superestrella sencilla. Maneja la atención mediática y la presión con una compostura increíble"
.
El plan táctico de Noruega es claro. El equipo se despliega con un sistema 4-3-3 (o un 4-1-4-1 en fase defensiva) de alta intensidad y juego directo, pensado para explotar los movimientos de ruptura de Haaland a la espalda de los centrales y su capacidad letal de definición . Por detrás, el otro faro del equipo, el capitán del Arsenal Martin Ødegaard, es el encargado de generar el fútbol. El mediapunta repartió siete asistencias en solo cinco partidos de clasificación, un récord que evidencia su papel como surtidor principal de balones al área
.
La narrativa internacional tiende a simplificar el potencial noruego en el dúo Haaland-Ødegaard, pero dentro del vestuario y entre los expertos se insiste en que el equipo es mucho más. Tore André Flo, exdelantero internacional noruego, lo explicó con claridad: "Este equipo tiene varias grandes estrellas. Ya no solo hay dos jugadores que puedan decidir un partido. Tenemos amenazas desde muchas posiciones del campo" .
La zaga es un buen ejemplo. Con Kristoffer Ajer (Brentford) y Torbjørn Heggem como pareja de centrales, y los carrileros Julian Ryerson (Borussia Dortmund) y David Møller Wolfe (Wolves), el bloque defensivo noruego combina contundencia y buena salida de balón . En ataque, además del talento emergente de Antonio Nusa, los delanteros del Atlético de Madrid y Crystal Palace, Alexander Sørloth y Jørgen Strand Larsen, ofrecen alternativas de garantías desde el banquillo
.
La recta final de la preparación noruega ha combinado la intensidad esperada de un Mundial con momentos de necesaria desconexión. Noruega ha instalado su cuartel general en Greensboro, Carolina del Norte, desde donde los jugadores han aprovechado para jugar al golf y compartir tiempo libre . El propio Haaland, aficionado confeso a este deporte, ha ejercido de maestro improvisado con compañeros como Leo Østigård
.
La anécdota más llamativa ocurrió el 11 de junio, a solo cinco días del debut. Haaland y varios de sus compañeros se desplazaron a Raleigh para asistir al quinto partido de la final de la Stanley Cup, la gran cita del hockey sobre hielo, entre Carolina Hurricanes y Vegas Golden Knights . El delantero, ataviado con una camiseta de los Hurricanes con el dorsal 9, fue captado por las cámaras del pabellón saludando a los aficionados y ondeando una toalla de ánimo
. Una imagen que humaniza al robot del gol.
Esa relajación es necesaria para gestionar una presión histórica. El propio Haaland reconoció que cuando Noruega certificó la clasificación, más que euforia, sintió "alivio" . La sequía de casi tres décadas sin un gran torneo pesaba como una losa sobre una generación que prometía mucho y no terminaba de dar el paso. Ahora, con 55 goles en 49 partidos internacionales, el hijo de Alf-Inge está llamado a cargar con el sueño de todo un país que, por fin, vuelve a sentarse en la mesa de los grandes
.
Hay una ironía que añade pimienta al guion de Boston. Alf-Inge Haaland participó en aquella Noruega del 94 que se despidió en primera fase sin haber conseguido marcar ni un solo gol en tres partidos. Ahora, su hijo llega al mismo escenario como el máximo goleador histórico de la selección y con un promedio que roza lo absurdo: más de un tanto por encuentro . El propio Erling ha bromeado en más de una ocasión sobre la diferencia generacional que vive la familia Haaland con el gol, un contraste que agranda, todavía más, la épica de su debut mundialista.
Comments
0 comments