Trump, según los informes, le dijo a Putin que resolver la guerra en Ucrania era vital y que estaba dispuesto a ayudar, prometiendo usar su influencia para impulsar a Kiev hacia un acuerdo . Ese mismo día, Trump también habló con Zelenski, quien describió una discusión que cubrió "muchas cosas clave, incluyendo, por supuesto, la paz" con "bastante detalle" . La Casa Blanca enmarcó las llamadas paralelas como un esfuerzo diplomático para avanzar en las conversaciones de paz antes de la cumbre del G7.
Una parte sustancial de la conversación Trump-Putin se centró en el memorando de entendimiento que se estaba redactando entre Estados Unidos e Irán . Solo dos días antes, el 12 de junio, Irán había publicado un memorando de 14 puntos para la solución del conflicto que incluía el levantamiento del bloqueo naval estadounidense en un plazo de 30 días y la retirada de las fuerzas estadounidenses de las zonas fronterizas con Irán . Trump anunció el acuerdo marco el 14 de junio, el mismo día de la llamada .
Ushakov dijo a los periodistas que Trump dijo que el acuerdo estaba "cerca" y que esperaba que "los resultados de las difíciles pero finalmente exitosas negociaciones pudieran anunciarse hoy" . Los dos presidentes discutieron el memorando con Irán no solo como un logro bilateral, sino también como un posible modelo para una resolución más amplia de conflictos y una renovada cooperación entre Estados Unidos y Rusia .
Después de la llamada, el Kremlin confirmó que los negociadores estadounidenses Steve Witkoff, enviado especial de Trump, y Jared Kushner, yerno de Trump, visitarían Moscú "en un futuro próximo" para conversaciones de seguimiento sobre Ucrania . Ushakov señaló que ambos hombres estaban "profundamente involucrados en los asuntos iraníes", pero que ahora regresarían a Rusia como parte del nuevo impulso diplomático .
Esta visita prevista siguió a meses de contactos preparatorios. Witkoff y Kushner ya habían buscado una reunión con Putin desde enero de 2026 . El 3 de junio, mantuvieron una conversación telefónica con el enviado de inversiones ruso, Kirill Dmitriev . Hasta el 9 de junio, el Kremlin había dicho que no había una fecha exacta, pero que Moscú los recibiría "en cualquier momento" . La llamada del 14 de junio parece haber resuelto la incertidumbre sobre la agenda.
La llamada tuvo lugar en un contexto de ataques con drones ucranianos que mataron a dos personas en territorio ruso ese mismo día, lo que subraya la persistente volatilidad de la guerra . El momento también fue deliberado: las conversaciones ocurrieron justo antes de la cumbre del G7, donde se esperaba que Ucrania y el acuerdo con Irán dominaran la agenda .
Según los relatos del Kremlin, Trump declaró que estaba listo para influir tanto en los aliados europeos como en Kiev hacia un acuerdo negociado, y Ushakov sugirió que Trump podría usar la plataforma del G7 para impulsar esta posición . Para Zelenski, la secuencia fue delicada: aceptar la invitación condicional de Putin significaría viajar a Moscú como el solicitante, mientras que resistirse a ella corría el riesgo de ser presentado como el obstáculo para la paz.