Los futuros del crudo estadounidense (WTI) se dejaron más de un 4 % en la apertura del mercado asiático. El acuerdo para reabrir el estrecho de Ormuz —por donde transita alrededor de una quinta parte del comercio mundial de petróleo— eliminó de golpe la prima de disrupción de suministro que había sostenido los precios durante semanas .
No obstante, la normalización total no será inmediata. Según ADNOC, la petrolera estatal de los Emiratos Árabes Unidos, el tránsito completo de crudo por el estrecho podría no restablecerse hasta el primer o segundo trimestre de 2027, lo que introduce un elemento de cautela para las próximas semanas .
Resulta llamativo: el metal precioso por excelencia, tradicionalmente un activo defensivo, subió entre un 2 % y un 2,7 % tras conocerse el acuerdo de paz. El oro al contado llegó a cotizar en la zona de 4.304 a 4.334 dólares por onza, sus máximos desde principios de mes .
¿El motivo? La lógica del mercado funciona así en esta ocasión:
En plata: el oro subió por optimismo económico y no por miedo. Un analista de CNBC lo calificó como una "curiosa anomalía", ya que en un escenario típico de mayor apetito por el riesgo lo normal sería ver caídas en el metal, lo que sugiere que el mercado todavía desconfía un poco de la solidez del acuerdo
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En los mercados indios, el oro de 24 quilates subió el equivalente a más de 5.900 rupias por cada 10 gramos, un reflejo de la magnitud del movimiento global .
Los futuros de la renta variable estadounidense anticiparon el tono de la sesión. Antes de la apertura en Asia, los futuros del S&P 500 subían cerca de un 0,8 % y los del Nasdaq 100 avanzaban un 1,2 % .
Las bolsas asiáticas y los activos de renta fija en la región también arrancaron con fuerza, beneficiándose de la rotación desde coberturas en dólares y petróleo hacia activos de más riesgo, bajo la premisa de que el fin de las hostilidades reduce tanto los riesgos inflacionistas como los de recesión global .
Como un jarro de agua fría, el mismo domingo en que se anunció el acuerdo, Israel bombardeó los suburbios del sur de Beirut. El ataque, que según las autoridades israelíes respondía a incursiones con drones de Hezbolá, causó al menos 3 muertos y 15 heridos, de acuerdo con la Agencia Nacional de Noticias libanesa .
Este episodio revela una de las mayores fragilidades del acuerdo: el memorando firmado entre EE. UU. e Irán incluye el "cese inmediato y permanente de las operaciones militares en todos los frentes, incluido el Líbano" . Sin embargo, Israel —que no es firmante del acuerdo— continuó sus ataques contra una milicia respaldada por Teherán, lo que pone en jaque la credibilidad del alto el fuego desde el primer minuto
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Aunque los mercados celebraron con euforia, los inversores más cautelosos vigilan de cerca estos cuatro focos de incertidumbre:
La reunión del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) de la Fed, que arranca este mismo martes 16 de junio, añade otra capa de complejidad. La fuerte caída del petróleo provocada por el acuerdo da a los banqueros centrales estadounidenses un respiro en su lucha contra la inflación energética .
El mercado descuenta ahora un mayor margen para una pausa o una ralentización del ciclo de endurecimiento monetario, lo que ha funcionado como viento de cola para las bolsas y el oro. Ahora bien, si el comunicado oficial o las proyecciones de tipos (el famoso diagrama de puntos) de la Fed resultan más agresivos de lo esperado, el rebote del riesgo podría desinflarse con la misma rapidez con que ha llegado .