Para Kiev y sus aliados europeos, este desplante de agenda cristalizó un problema mayor: las conversaciones de paz estaban estancadas, Rusia no cedía ni un milímetro y la alianza occidental luchaba por presentar un frente unido.
En los días previos a la cumbre, varios medios informaron que la agenda de Trump incluía conversaciones formales con Modi, Macron, el emir de Catar, Tamim bin Hamad Al Thani, el presidente de los EAU, Mohamed bin Zayed, y el presidente egipcio, Abdel Fattah el-Sisi; pero no con Zelenski . El diario británico The Guardian confirmó que "actualmente no hay programada una reunión bilateral por separado entre los dos líderes"
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En su lugar, ambos estaban convocados a la misma sesión de trabajo centrada en Ucrania el martes por la mañana, donde era posible un contacto informal. En palabras de un funcionario estadounidense, "bien podrían cruzarse" en los márgenes de la reunión . A Zelenski lo había invitado oficialmente Macron para participar en esa sesión con el fin de "trabajar por la unidad en torno a Ucrania"
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La ausencia de una reunión bilateral formal contrasta con cumbres del G7 anteriores, donde Ucrania era una prioridad diplomática central. En la cumbre de Kananaskis de 2025, Zelenski ya había buscado una bilateral con Trump, pero el presidente estadounidense se marchó antes de tiempo . Para el verano de 2026, la administración Trump había dejado claro que perseguía su propia vía de paz, una que los líderes europeos y Kiev ya habían criticado por considerarla demasiado favorable a Moscú.
Apenas una semana antes de la cumbre de Évian, los líderes de Reino Unido, Francia y Alemania se reunieron con Zelenski en Londres el 7 de junio y emitieron una declaración conjunta con cinco condiciones para "una paz justa y duradera" . El llamado marco E3+Ucrania no era un documento oficial del G7, pero los líderes europeos llegaron a Évian decididos a persuadir a Trump para que lo respaldara, en lugar de continuar con sus negociaciones separadas con Rusia
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Es crucial entender que este marco fue una contrapropuesta deliberada a un plan anterior filtrado de EE. UU. a finales de 2025, el cual exigía a Ucrania retirarse del Dombás, ceder casi una quinta parte de su territorio, limitar sus fuerzas armadas a 600.000 efectivos y abandonar permanentemente sus ambiciones de ingresar en la OTAN, sin ningún papel de la Alianza en el mantenimiento de la paz . Kiev y las capitales europeas lo rechazaron de plano por considerarlo demasiado favorable a Rusia.
El documento del E3+Ucrania mantiene la estructura de un alto el fuego como primer paso, pero elimina las concesiones territoriales forzosas y añade garantías de seguridad vinculantes. Como señaló un análisis, el plan "conserva la estructura del plan estadounidense, pero elimina o suaviza varios elementos considerados demasiado favorables a Rusia o demasiado restrictivos para Ucrania" .
A pesar del nuevo marco europeo, el ambiente en Évian se describió como estancado, "en punto muerto", sin que se esperara ningún avance significativo . Varios factores explican este bloqueo:
Rusia no acepta un alto el fuego sobre las líneas actuales. Moscú ha seguido insistiendo en que cualquier acuerdo debe reconocer sus anexiones declaradas de cuatro regiones ucranianas, algo que Kiev y el G7 han rechazado repetidamente. Múltiples declaraciones de los ministros de Exteriores del G7 afirman que "las nuevas fronteras que Rusia pretende establecer nunca serán aceptadas" .
Trump no ha respaldado el plan europeo. Aunque los líderes del G7 expresaron en su declaración conjunta de febrero de 2026 su "apoyo continuo a los esfuerzos del presidente Trump para lograr estos objetivos iniciando un proceso de paz" , Trump no había indicado para la fecha de la cumbre de Évian si apoyaría los términos del E3+Ucrania
. La propia agenda bilateral de la Casa Blanca envió su propio mensaje: el comercio en Oriente Medio y el desminado del estrecho de Ormuz tuvieron prioridad sobre una reunión cara a cara con Zelenski
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Visiones divergentes sobre lo que implica la "paz". La reunión de ministros de Exteriores del G7 en Charlevoix en mayo de 2026 ya había revelado esta brecha. Su declaración conjunta "aplaudió el compromiso de Ucrania con un alto el fuego inmediato" y "pidió a Rusia que corresponda acordando un alto el fuego en igualdad de condiciones" . Pero Rusia no ha correspondido, y el desacuerdo fundamental sobre el reconocimiento territorial sigue sin resolverse.
En la cumbre, los líderes de la UE intentaron cerrar esta brecha con la esperanza de convencer a Trump de que una postura unificada del G7 detrás del marco europeo era el único camino hacia un acuerdo creíble . El presidente Macron, como anfitrión, buscó enmarcar la cumbre en torno al "apoyo a Ucrania, la protección de la infancia, la lucha contra el crimen organizado y la reforma de la gobernanza mundial"
. Pero el conflicto entre Irán e Israel y las conversaciones comerciales compitieron por la atención en una agenda ya de por sí recargada.
En todo este forcejeo diplomático, la posición de Ucrania sobre su integridad territorial se ha mantenido inamovible, y es el mayor obstáculo para cualquier acuerdo de paz que Moscú pudiera aceptar.
La línea roja innegociable de Kiev es que ningún territorio ucraniano será reconocido jamás legalmente como ruso. El presidente Zelenski lo ha afirmado en repetidas ocasiones, y los líderes del G7 han usado un lenguaje similar en todas las declaraciones importantes desde la invasión. "Reafirmamos nuestro apoyo inquebrantable a Ucrania en la defensa de su integridad territorial y su derecho a existir, así como de su libertad, soberanía e independencia", reza la declaración de los líderes del G7 de febrero de 2026 . Esas mismas palabras aparecieron en las declaraciones conjuntas de los ministros de Exteriores en Charlevoix
, La Malbaie
y en reuniones anteriores.
El marco de cinco puntos del E3+Ucrania navega esta cuestión con cuidado. El punto 2 llama a iniciar las negociaciones en la "línea de contacto actual", pero el punto 3 añade inmediatamente que se trata de un punto de partida para las conversaciones, no de una concesión fronteriza. El marco afirma que "las fronteras internacionales no deben ser cambiadas por la fuerza" . El derecho soberano de Ucrania a elegir sus propios acuerdos y alianzas de seguridad está explícitamente protegido
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En la práctica, esto significa que Ucrania ve un alto el fuego a lo largo de las líneas actuales como una pausa táctica, un mecanismo para detener la matanza mientras continúan las negociaciones, no como un reconocimiento de facto del control ruso sobre las zonas ocupadas. La restauración completa de las fronteras de Ucrania reconocidas internacionalmente en 1991 sigue siendo el objetivo declarado .
Esta postura goza de un amplio apoyo occidental en la retórica, pero la realidad diplomática es más complicada. Como señaló un análisis en noviembre de 2025, Ucrania, Europa y EE. UU. estaban "alineándose en siete requisitos previos esenciales y ampliamente aceptados para lograr la paz", incluyendo la aceptación de que "un alto el fuego establecería una línea de frente estable antes de que comiencen las discusiones sobre intercambios territoriales, partiendo de la línea de contacto actual" . Sin embargo, esa alineación no se ha traducido en un avance negociador.
La cumbre del G7 en Évian terminó sin un marco de paz occidental unificado. El plan de cinco puntos del E3+Ucrania existe sobre el papel, pero sin el respaldo de la Casa Blanca y con Moscú exigiendo aún el reconocimiento territorial, sigue siendo una declaración de intenciones más que un documento de negociación activo.
La bilateral ausente entre Trump y Zelenski fue tanto una señal diplomática como un síntoma de una divergencia más profunda. La atención de Washington estaba dividida entre Ucrania, Irán y el comercio, mientras que Europa intentaba mantener la línea en cuanto a soberanía y garantías de seguridad. Hasta que esas brechas se cierren, o la dinámica en el campo de batalla cambie, el punto muerto probablemente continuará.