El piloto francés no tuvo un inicio tranquilo en Cataluña. Pierre Gasly reportó una sospecha de fallo en la suspensión durante los primeros entrenamientos libres, lo que llevó a Alpine a tomar una decisión drástica para el resto del fin de semana.
La escudería americana también apareció en la documentación oficial del toque de queda junto a McLaren. La FIA registró a personal de Cadillac dentro de los confines del circuito durante el período restringido de la noche del viernes. El documento de la FIA cataloga el suceso como una exención permitida, y no como una infracción que acarree una sanción inmediata.
El hecho de que tres equipos —McLaren, Alpine y Cadillac— aparezcan en la lista de exenciones de Barcelona no es casualidad. Cada uno de ellos está utilizando el margen que ofrece el reglamento (cuatro excepciones individuales por temporada) para lidiar con problemas de construcción, fiabilidad o integración de componentes durante los fines de semana de gran premio. Por ahora, están dentro de lo permitido, pero el simple hecho de tener que recurrir a estas exenciones pinta un cuadro claro de las dificultades que enfrentan las escuderías.
Todo esto ocurre en un contexto de profunda transformación. La temporada 2026 ha marcado un reinicio técnico sin precedentes, con monoplazas y unidades de potencia completamente nuevos bajo un reglamento revolucionario. El 'shakedown' de pretemporada en Barcelona, celebrado a puerta cerrada, ya anticipó que los equipos necesitarían tiempo para poner a punto sus nuevas máquinas.
Los casos de exenciones al toque de queda encajan en un patrón en el que las escuderías usan todo el tiempo disponible para asegurar el correcto funcionamiento de sus coches, una carrera contrarreloj que, para algunos como Norris y McLaren, se ha vuelto una cuestión de supervivencia en el campeonato.
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