Para entender la magnitud de la cifra, basta con decir que la recaudación de 75.000 millones de dólares fue más del doble del anterior récord mundial, que ostentaba la petrolera estatal saudí Saudi Aramco. En su OPI de 2019, Aramco recaudó entre 25.600 y 29.400 millones de dólares (según el cálculo) . De hecho, la diferencia entre lo recaudado por SpaceX y el récord de Aramco es, por sí sola, mayor que toda la OPI de la petrolera
.
Las acciones de SPCX tuvieron un comportamiento volátil pero netamente alcista durante su primera sesión en bolsa:
La acción no perdió fuelle tras el toque de campana. En las operaciones de after-hours (poscierre), los títulos de SpaceX continuaron escalando alrededor de un 3,5%, hasta los 166,76 $, lo que elevó aún más la valoración de la compañía .
La operación fue liderada por un impresionante consorcio de 21 bancos, con Goldman Sachs y Morgan Stanley como suscriptores principales (lead underwriters) . Estos bancos cuentan con una opción de sobreasignación, conocida como "green shoe", para colocar 83,3 millones de acciones adicionales al precio de OPI de 135 $, lo que podría añadir otros 11.250 millones de dólares a la recaudación total
.
El apetito inversor fue colosal. Las órdenes de compra por el acuerdo superaron los 250.000 millones de dólares —una sobresuscripción de entre 3,5 y 4 veces—, convirtiéndola en una de las OPI más demandadas de la historia .
Uno de los aspectos más disruptivos del debut fue el enfoque de Elon Musk hacia los pequeños inversores. Inicialmente, Musk buscó destinar hasta el 30% de las acciones de la OPI a inversores minoristas (particulares), al menos el triple de lo habitual en una operación de este calibre . Analistas lo calificaron como una "reescritura del manual de las OPI", usando su legión de seguidores para dar estabilidad a la cotización
.
En vísperas del estreno, SpaceX ajustó ligeramente el porcentaje, situándolo en un rango bajo del 20%, lo cual seguía estando muy por encima del 5-10% estándar para grandes OPI . La expectación fue tal que los inversores particulares cursaron órdenes por valor de más de 70.000 millones de dólares solo para este tramo
.
La combinación de su participación en SpaceX con sus grandes paquetes accionariales en Tesla, xAI y otras empresas impulsó su fortuna personal más allá de la histórica barrera del billón de dólares (un trillón en la escala anglosajona) . El catalizador fue el alza de la capitalización de mercado de SPCX por encima de los 2 billones de dólares, que revalorizó de golpe el patrimonio del magnate.
El gigantesco tamaño de la empresa provocó de inmediato una dinámica de "compra forzosa por parte de índices". Diversas fuentes señalaron que su debut la posicionaba para una inclusión acelerada:
No todo fue euforia. Tras el debut, varios analistas emitieron notas de cautela. Sam Grelck, analista de Truist, advirtió que la valoración de 2,1 billones "desc cuenta con la perfección" y que la alta participación minorista, aunque definitoria, podría inyectar volatilidad si la base de seguidores de Musk cambiase de humor .
Otros apuntaron a que el múltiplo precio-ventas en el debut era extremadamente elevado comparado con el de gigantes aeroespaciales tradicionales como Boeing y Lockheed Martin, y que gran parte de la valoración dependía de los ingresos futuros de la expansión de la banda ancha de Starlink y las ambiciones de centros de datos de IA en el espacio .
Curiosamente, a pesar del fuerte avance, la subida del 19% en el primer día estuvo por debajo de la media de las grandes OPI tecnológicas, lo que sugería que los 135 dólares ya estaban cerca del valor razonable y limitaron el "pop" inicial para los compradores de la oferta .
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