El plan contempla recortar la flota de cazas F-15 y F-15E —y, según algunas fuentes, también F-16— que Estados Unidos asigna a la OTAN de, aproximadamente, 150 a unos 100 aparatos . Esto supone una reducción de aproximadamente un tercio en la potencia aérea de combate disponible para una respuesta de crisis.
Quizás el recorte más devastador operativamente es la decisión de eliminar los ocho aviones cisterna de reabastecimiento en vuelo KC-135 y KC-46 previamente asignados a Europa . Sin estas "gasolineras en el cielo", la capacidad de cualquier aeronave aliada —incluidos los cazas estadounidenses y europeos restantes— para realizar misiones de ataque profundo más allá de su radio de combate sin reabastecimiento se esfuma. Euronews señaló que "todo lo vinculado a las capacidades de ataque profundo será recortado"
.
El número de aeronaves de reconocimiento marítimo asignadas a la OTAN se reducirá de 26 a 15 . Estos aviones —probablemente P-8 Poseidon y patrulleros navales similares— son críticos para rastrear submarinos y buques de superficie en el Atlántico Norte, el Mar Báltico y el Mediterráneo.
Los buques de guerra y submarinos disponibles para las operaciones de la OTAN también se reducirán significativamente. No se ha hecho público el número exacto de buques, pero los planes incluyen la reasignación de un submarino lanzamisiles, un portaaviones y múltiples buques de escolta fuera del teatro europeo . Esto señala una degradación sustancial de la capacidad naval de respuesta a crisis.
Los recortes aéreos y navales no se producen de forma aislada. El Pentágono también ha comunicado a los aliados que reducirá drásticamente los bombarderos estratégicos disponibles para contingencias europeas . Está eliminando aproximadamente 200 efectivos estadounidenses destinados en centros de mando de la OTAN
y, en un movimiento separado pero revelador, recortará la financiación de preparación del Ejército de Estados Unidos en Europa casi 15 veces para 2026, desmantelando el programa de arsenales preposicionados
. También se están retirando aproximadamente 5.000 soldados de Alemania
.
Los recortes no se presentan como un castigo, sino como una realineación estratégica que el Pentágono denomina "OTAN 3.0" . La justificación oficial, comunicada a los aliados por Alexander Velez-Green, es la de "redimensionar" la contribución de Estados Unidos al Modelo de Fuerza de la OTAN para alinearlo con la Estrategia de Defensa Nacional de 2026
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Esa estrategia tiene dos pilares:
Los aliados de la OTAN han reaccionado con una mezcla de conmoción y planificación de contingencia apresurada. Los oficiales militares de la OTAN afirman haber recibido "señales contradictorias" de Washington —pequeños redespliegues de tropas que no serán reemplazados, combinados con garantías de que no es inminente una retirada total . Sin embargo, la velocidad y magnitud de los recortes han pillado por sorpresa a muchas capitales. Según Welt am Sonntag, la retirada ha llegado "antes de lo previsto por la OTAN y sin ofrecer a los aliados un período de transición significativo"
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La pérdida forzosa de los medios habilitantes estadounidenses ya está impulsando una reestructuración del modelo de fuerza de la OTAN. Algunos analistas han señalado a Turquía como un centro alternativo potencial para las operaciones estadounidenses en la región, aunque cualquier cambio de este tipo traería consigo profundas complicaciones políticas . Mientras tanto, las salvaguardas legales en Estados Unidos están resultando insignificantes: la Ley de Autorización de Defensa Nacional de 2026 exige que Estados Unidos mantenga un mínimo de 76.000 soldados en Europa, pero con aproximadamente 85.000 desplegados actualmente, la administración tiene margen para retirar a miles más antes de alcanzar ese límite
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El 8 de junio de 2026 —menos de una semana antes de que se publicaran los recortes detallados de Estados Unidos— Alemania y Francia mataron oficialmente el componente del caza tripulado del Futuro Sistema de Combate Aéreo (FCAS, por sus siglas en inglés) . El programa de 100.000 millones de euros, lanzado en 2017 por Emmanuel Macron y Angela Merkel para producir un caza de sexta generación y drones de acompañamiento para la década de 2040, llevaba años con respiración asistida. La causa inmediata fue una guerra industrial irresoluble entre Dassault Aviation y Airbus por la gobernanza, la carga de trabajo y la propiedad intelectual
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El presidente francés Macron y el canciller alemán Friedrich Merz concluyeron que las empresas nunca llegarían a un acuerdo, y Merz ya había insinuado en privado la muerte del proyecto meses antes . La vicepresidenta del Bundestag por el SPD, Siemtje Möller, calificó la decisión de "completamente lógica" dado el punto muerto
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La coincidencia temporal de la retirada de Estados Unidos y el colapso del FCAS crea un momento singularmente peligroso para la defensa europea:
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