El Servicio Meteorológico Nacional de EE. UU. es contundente al afirmar que las aguas oceánicas "continúan acumulándose" en el Pacífico ecuatorial, lo que hace que El Niño sea "casi seguro hasta finales de año y el próximo" .
Las principales agencias meteorológicas del mundo coinciden en un diagnóstico alarmante:
Las anomalías semanales de temperatura en la región Niño 3.4 ya han alcanzado los +0.9 °C, aunque los valores mensuales aún están cerca del umbral . El verdadero temor está en lo que pueda ocurrir a finales de 2026. Algunas proyecciones de modelos sugieren que las anomalías de temperatura superficial del mar podrían superar los +2.0 °C en la región Niño 3.4, y en ciertas áreas del Pacífico oriental, como frente a las costas de Perú y Ecuador, se podrían alcanzar o incluso exceder los +3.0 °C
.
Un Súper El Niño se define oficialmente cuando las anomalías alcanzan de forma sostenida los +2.0 °C . De cumplirse las proyecciones más extremas, estaríamos ante un evento de una magnitud no vista desde el siglo XIX
. No obstante, la NOAA recuerda que la intensidad final dependerá de patrones de viento y acoplamientos océano-atmósfera que son notoriamente difíciles de predecir
.
Un Súper El Niño no es solo una estadística oceánica; es un motor de alteraciones climáticas con impactos muy reales para millones de personas. Las agencias y expertos ya anticipan los siguientes escenarios:
Sequía e inseguridad alimentaria en Filipinas y el Sudeste Asiático: La agencia PAGASA ya ha advertido que El Niño traerá consigo una reducción de las lluvias, incrementando el riesgo de sequía en todo el archipiélago filipino . Un informe de la ONG Welthungerhilfe del 10 de junio señala las graves consecuencias para la agricultura y la seguridad alimentaria en las regiones más vulnerables
.
Alteración de los tifones en el Pacífico occidental: El Niño suele desplazar la actividad de los tifones hacia el este, lo que puede aumentar la frecuencia de tormentas intensas en el Pacífico central y occidental, alterando las trayectorias típicas que afectan a Asia Oriental y el Sudeste Asiático .
Más lluvia y riesgo de inundaciones en California y el sur de EE. UU.: En Norteamérica, El Niño está asociado con un desplazamiento de la corriente en chorro que genera condiciones más tormentosas y húmedas en California y los estados del sur, elevando el riesgo de inundaciones y precipitaciones intensas .
Otros impactos regionales: El Instituto de Recursos Mundiales (WRI) señala un aumento del riesgo de sequías, inundaciones, ciclones y calor extremo en distintas partes del globo, incluyendo el Caribe, Centroamérica, el norte de Brasil, India, Indonesia y Australia . La Oficina de Meteorología del Reino Unido (Met Office) advierte que, cuando un El Niño fuerte se desarrolla en el clima más cálido de hoy en día, sus impactos se ven amplificados
.
Una nota de cautela: Aunque la probabilidad de que El Niño ocurra es abrumadora, su fuerza final sigue siendo incierta. La NOAA enfatiza que ninguna categoría de intensidad tiene una probabilidad superior al 37% en este momento . La rapidísima transición desde una La Niña de varios años hasta un posible Súper El Niño es excepcional, y pequeñas variaciones atmosféricas podrían moderar el resultado.
Comments
0 comments