Lejos de ser una espiral apacible, nuestra galaxia esconde un historial de colisiones cósmicas. Los tres astrónomos galardonados han sido los arqueólogos galácticos que han reconstruido este turbulento currículum, demostrando que la Vía Láctea creció devorando galaxias enanas más pequeñas a lo largo de miles de millones de años . Como si de paleontólogos del cosmos se tratara, identificaron las corrientes estelares, los restos estirados y desdibujados de esos antiguos festines galácticos. Usando datos del satélite Gaia de la Agencia Espacial Europea, cartografiaron la posición y el movimiento de millones de estrellas para hallar estas cicatrices
. El trabajo fue más allá y convirtió estas corrientes estelares en herramientas de precisión para mapear el halo de materia oscura, esa sustancia invisible que envuelve la galaxia y cuya distribución podemos ahora 'pesar' con una exactitud sin precedentes
.
Según la organización, los laureados de esta edición representan nueve nacionalidades diferentes de tres continentes . Los materiales oficiales mencionan a Belokurov (británico), Helmi (neerlandesa) e Ibata (francés), entre otros
.
Galardonados: Eva Y. Andrei (Universidad Rutgers, EE. UU.), Pablo Jarillo-Herrero (Instituto Tecnológico de Massachusetts, MIT, EE. UU.) y Allan H. MacDonald (Universidad de Texas en Austin, EE. UU.) .
Si alguna vez soñaste con la alquimia, la twistrónica es lo más parecido a una "piedra filosofal inversa" . El hallazgo, que suena a truco de magia, consiste en apilar dos láminas de grafeno, un material de un solo átomo de espesor, y rotar una respecto a la otra en un ángulo exacto de 1,1 grados. Ese simple giro transforma el material y desata propiedades electrónicas extraordinarias que no existen en las capas individuales
.
El físico español Pablo Jarillo-Herrero y su equipo en el MIT fueron los primeros en demostrarlo experimentalmente en 2018, logrando que el mismo material actuase como aislante y, con un leve ajuste, como superconductor —capaz de conducir electricidad sin resistencia— . Esta hazaña se sustentaba en la predicción teórica de Allan MacDonald, quien en 2011 ya había calculado que ese "ángulo mágico" aplanaría el paisaje energético de los electrones, creando un escenario perfecto para fenómenos cuánticos exóticos
. Por su parte, Eva Andrei aportó las primeras visualizaciones directas de cómo emergen estas nuevas propiedades en el paisaje atómico retorcido mediante microscopía de efecto túnel
.
La twistrónica ha inaugurado un paradigma donde no hace falta cambiar la composición química, sino simplemente la geometría para obligar a los materiales a adoptar nuevos estados cuánticos. El horizonte promete superconductores más robustos o chips ultrarrápidos nacidos de un sutil giro .
Galardonados: Christine Holt (Universidad de Cambridge, Reino Unido), Kelsey C. Martin (Simons Foundation, EE. UU.), Erin Schuman (Instituto Max Planck de Investigación Cerebral, Alemania / University College de Londres, Reino Unido) y Oswald Steward (Universidad de California, Irvine, EE. UU.) .
Cita: "por el descubrimiento de la traducción local de proteínas en las neuronas y establecer su importancia para el desarrollo y la plasticidad cerebral" .
Durante décadas, el dogma de la biología dictaba que la neurona funcionaba como una fábrica centralizada: producía todas sus proteínas en el núcleo celular y luego las distribuía por sus larguísimas prolongaciones hasta las sinapsis. Este cuarteto de científicos derribó esa creencia. Demostraron que las neuronas tienen un sistema mucho más elegante y eficiente: fabrican las proteínas necesarias directamente en la sinapsis, justo en el punto de contacto donde se usan .
Este mecanismo es la mismísima base molecular del aprendizaje y la memoria. Cuando una sinapsis se estimula, la síntesis local y ultrarrápida de proteínas permite que esa conexión se fortalezca o debilite al instante, sin esperar instrucciones del lejano centro de mando de la neurona . El trabajo de Holt, Martin, Schuman y Steward identificó las fábricas de proteínas —los ribosomas— apostadas estratégicamente en dendritas y axones, revelando que esta producción local es fundamental para que el cerebro se configure correctamente en la infancia y se adapte a cada nueva experiencia en la edad adulta
.
Cada uno de los tres Premios Kavli honra un cambio de paradigma: cómo se construyen las galaxias, cómo podemos controlar los materiales y cómo recuerda el cerebro. Los galardonados de 2026 recibirán sus premios en una ceremonia en Oslo el próximo mes de septiembre, presidida por la Familia Real Noruega .
Comments
0 comments