Google describió el acuerdo como una "capacidad puente" para satisfacer la creciente demanda de sus servicios empresariales de IA Gemini, calificándolo como un acuerdo a corto plazo en un entorno de extrema limitación de suministro .
En una nota de análisis publicada tras conocerse el acuerdo, el analista de BNP Paribas Stefan Slowinski argumentó que el contrato de Google con SpaceX es una validación independiente de lo ajustado que sigue estando el mercado de la computación para IA, y de por qué esto apoya directamente una tesis alcista sobre el negocio en la nube Azure de Microsoft .
Tres pilares lógicos sustentan el argumento:
1. La demanda supera incluso a los mayores hiperescaladores. Google opera su propia infraestructura de TPUs personalizadas y es uno de los mayores proveedores de nube del mundo. Aun así, necesitó salir de sus propios muros y pagar 920 millones de dólares al mes por capacidad externa de GPUs. La lectura de Slowinski: si Google no puede satisfacer sus propias necesidades de computación para IA internamente, nadie puede, lo que significa que el desequilibrio entre oferta y demanda es duradero .
2. El poder de fijación de precios se traslada a las plataformas en la nube. El acuerdo demuestra que la capacidad de fijar precios para la computación de inferencia de IA —el tipo de cargas de trabajo que se ejecutan en grandes clústeres de GPUs programables— se está desplazando hacia los operadores de esos clústeres . BNP lo considera directamente positivo para la capacidad de Azure de imponer precios superiores a medida que las empresas se apresuran a desplegar sus cargas de trabajo de IA.
3. Los contratos a corto plazo no disminuyen la señal a largo plazo. Slowinski reconoció que el acuerdo SpaceX-Google y otros similares recientes (como el contrato de SpaceX con Anthropic por 1.250 millones de dólares al mes) están estructurados como pactos a corto plazo en un mercado con limitaciones de suministro. Pero subrayó que, "no obstante, subrayan aún más la sólida demanda de infraestructura de IA en la nube" .
La implicación es clara: si los precios se fortalecen aún más cuando estos contratos lleguen a su renovación, la trayectoria de crecimiento de Azure podría superar las estimaciones actuales del consenso, pudiendo alcanzar potencialmente un ritmo de crecimiento de mediados del 40% .
BNP Paribas ya mantenía una postura alcista sobre Microsoft antes del acuerdo SpaceX-Google. Slowinski ya modelaba un crecimiento de Azure superior al 40% durante los próximos trimestres, ayudado por las ampliaciones de capacidad en las nuevas instalaciones de centros de datos en Wisconsin y Atlanta . El acuerdo con SpaceX refuerza esa visión al proporcionar pruebas externas de que la escasez de infraestructura de IA es real y continua
.
Más allá de la infraestructura de Azure, BNP también proyecta que Microsoft podría superar los 25 millones de suscripciones de pago de Copilot para finales del año fiscal 2026, lo que supone más de 10 millones adicionales respecto a los dos trimestres anteriores, añadiendo otra capa de ingresos por consumo de IA sobre el crecimiento principal de Azure .
Slowinski mantiene una calificación de "Outperform" (equivalente a una recomendación de compra) sobre Microsoft con un precio objetivo de 555 dólares . Este objetivo fue recortado desde los 659 dólares de principios de 2026, una reducción motivada por las perspectivas de un gasto de capital mucho mayor por parte de Microsoft —BNP espera que el gasto alcance aproximadamente los 150.000 millones de dólares en el año fiscal 2027— y una compresión general de las valoraciones en el sector del software
. A pesar del menor precio objetivo, Slowinski mantuvo intacta la calificación de "Outperform", lo que indica su convicción de que la historia de la demanda de IA a largo plazo permanece intacta, incluso cuando el gasto a corto plazo pesa sobre el sentimiento del mercado
.
A principios de junio de 2026, las acciones de Microsoft cotizaban cerca de los 403 dólares , lo que implica un potencial de subida de aproximadamente el 33-38% hasta el objetivo de 555 dólares de BNP. El consenso más amplio de Wall Street se situaba aún más alto, con un precio objetivo promedio de los analistas en torno a los 561 dólares y una estimación máxima de 730 dólares
.
El acuerdo SpaceX-Google es el segundo contrato de arrendamiento de computación multimillonario que SpaceX firma en semanas, tras un acuerdo mensual de 1.250 millones de dólares con Anthropic . Juntos, posicionan a SpaceX como una especie de "casero" de la computación para IA, convirtiendo los clústeres de GPUs en flujos de ingresos recurrentes, similares a un alquiler, justo antes de su muy esperada salida a bolsa
.
Para los inversores de Microsoft, la conclusión es que la expansión de la infraestructura de IA no es una burbuja a punto de estallar, sino un mercado con limitaciones de oferta donde la capacidad exige precios superiores. La disposición de Google a pagar casi mil millones de dólares al mes a un competidor por el acceso a GPUs sugiere que las propias y masivas inversiones en computación de Azure podrían generar rendimientos sustanciales durante años.
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