El núcleo de esta iniciativa es un mandato que exige que al menos el 80 % de la tecnología —incluidos los chips de IA— provenga de proveedores locales como Huawei Technologies, lo que en la práctica deja fuera de estos proyectos financiados por el Estado a los fabricantes de chips estadounidenses Nvidia y AMD . El plan también estipula que sean empresas de propiedad estatal, específicamente China Mobile y China Telecom, quienes operen la mayoría de estos centros de datos y garanticen la interconectividad de los datos, hilvanando instalaciones regionales dispersas hasta formar una cohesiva “red nacional de computación” .
Este despliegue de infraestructura de IA no es un proyecto aislado. Es el pilar de computación de un programa de infraestructura estatal mucho más amplio conocido como las “Seis Redes”, una piedra angular del 15.º Plan Quinquenal de China (2026-2030) que considera la capacidad de cómputo como un servicio público estratégico .
El plan de 2 billones de yuanes para centros de datos de IA representa una escalada significativa en el enfoque de capitalismo de Estado de China hacia la infraestructura tecnológica. Los detalles clave reportados por fuentes familiarizadas con el asunto incluyen:
El plan de centros de datos de IA es el componente más destacado de una iniciativa de infraestructura enormemente mayor. En 2026, el Buró Político de China elevó las redes de cómputo al mismo nivel estratégico que las redes de agua, las eléctricas, las de comunicaciones, las de tuberías y las logísticas, un concepto formalizado como las “Seis Redes” (六张网) .
Este movimiento redefine la computación de la IA, que deja de ser una cuestión de la industria tecnológica para convertirse en un “servicio civilizatorio a la altura del agua potable y la electricidad” . Las Seis Redes incluyen:
La magnitud del programa general de las Seis Redes es asombrosa. Se proyecta que la inversión total anual en las seis categorías supere los 7 billones de yuanes (~970.000 millones de dólares) solo en 2026, una cifra que ha suscitado comparaciones con el estímulo de 4 billones de yuanes que China implementó en 2009 . El director de la CNDR, Zheng Shanjie, confirmó esta estimación, describiéndola como un impulso para “expandir la inversión y estabilizar el crecimiento”, al tiempo que se apoya el desarrollo industrial y la seguridad nacional .
La pregunta de si la inversión total podría alcanzar los 5 billones de yuanes surge de la necesaria integración de la red eléctrica. Esta cifra procede de un plan de inversión separado pero profundamente interconectado: una partida prevista de 5 billones de yuanes (722.000 millones de dólares) para modernizar la red eléctrica china durante el mismo período del 15.º Plan Quinquenal (2026-2030) .
Esta inversión en la red no es directamente el presupuesto del "pilar de cómputo" de las Seis Redes, pero es esencial para que los centros de datos de IA funcionen. Los analistas de Goldman Sachs han señalado que la inversión en la red china se ha convertido en una remodelación estructural centrada en soportar los requisitos energéticos de la IA . El plan de la Corporación Estatal de la Red Eléctrica (State Grid) de invertir 574.000 millones de dólares hasta 2030 representa un aumento del 40 % respecto al quinquenio anterior, con un gran enfoque en la integración de fuentes de energía renovables para las hambrientas instalaciones de IA .
China está coordinando la planificación de los centros de datos con la infraestructura energética en regiones ricas en recursos como Qinghai, Xinjiang y Heilongjiang, con el objetivo de impulsar el auge de la IA con electricidad verde . Así pues, mientras que los 2 billones de yuanes son específicamente para la infraestructura de cómputo, la modernización paralela de la red eléctrica por 5 billones de yuanes es el habilitador necesario, creando una inversión total en el ecosistema de aproximadamente 7 billones de yuanes si se consideran ambos.
Este plan cristaliza una divergencia estratégica fundamental. El modelo estadounidense está impulsado por el gasto masivo de capital del sector privado de un puñado de gigantes tecnológicos. En contraste, China está construyendo una infraestructura de IA liderada por el Estado, dirigida y coordinada por las agencias de planificación del gobierno central .
Al imponer el abastecimiento nacional de chips, Pekín también está acelerando una división del ecosistema tecnológico global. La política refuerza una dinámica de “doble bucle” en la que la estrategia de IA de código abierto de China y su política industrial doméstica se refuerzan mutuamente, con el objetivo de construir una cadena de suministro informático autosuficiente, desde los semiconductores hasta las operaciones de los centros de datos .
En resumen, el plan de los 2 billones de yuanes es un impulso estructurado y dirigido por el Estado para construir una red nacional de computación, reforzado por un estricto mandato de abastecimiento doméstico y operado por empresas de telecomunicaciones estatales, todo ello dentro del marco estratégico más amplio de las “Seis Redes” del 15.º Plan Quinquenal de China .