El 8 de junio de 2026, la UNAMA emitió un comunicado público expresando su preocupación por las "múltiples detenciones y arrestos de mujeres en Herat por presunto incumplimiento de los requisitos de vestimenta", señalando que los incidentes suscitaban "serias preocupaciones en materia de derechos humanos" . La misión invocó en su condena los derechos a la libertad de circulación y a la igualdad ante la ley
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Esta condena se produce en un contexto de documentación sistemática por parte de la ONU. El informe trimestral más amplio de la UNAMA para los primeros tres meses de 2026 reveló la vasta escala de las operaciones de la policía de la moral, que detuvo arbitrariamente al menos a 336 personas en todo el país y maltrató a mujeres y hombres en 59 casos documentados solo durante ese período . Las detenciones se dirigieron con frecuencia contra supuestas infracciones en el estilo de vestimenta, pero también por recortarse la barba o escuchar música
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La ofensiva en Herat es el movimiento más reciente en un sistema de opresión de género integral y en aceleración que se ha intensificado drásticamente desde que los talibanes tomaron el poder en 2021. Expertos y funcionarios de la ONU han descrito el efecto acumulativo de estas políticas como un "apartheid de género" . Los hitos clave de esta escalada incluyen:
Más allá de los códigos de vestimenta, el desmantelamiento sistemático de los derechos de las mujeres ha atacado la educación, el empleo y el sistema judicial. Más de 14 edictos han excluido a las mujeres de las escuelas secundarias y universidades, del trabajo para ONG y la ONU, y restringen su libertad de movimiento exigiendo un tutor varón para cualquier desplazamiento superior a aproximadamente 70 kilómetros .
La estrategia talibán también abarca la eliminación legal de la autonomía de las mujeres dentro de la familia. Decretos han debilitado las protecciones en el matrimonio y el divorcio, haciendo casi imposible que una mujer inicie un divorcio y permitiendo que el silencio de una niña al llegar a la pubertad se interprete como consentimiento matrimonial, institucionalizando de facto el matrimonio infantil . En marzo de 2026, el Consejo de Seguridad de la ONU, en la resolución S/2026/170, expresó su "seria preocupación por la creciente y generalizada erosión del respeto a los derechos humanos y las libertades fundamentales, en particular de mujeres y niñas" y condenó las medidas legales que institucionalizan la discriminación de género
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Afganistán sigue siendo un tema prioritario en la agenda del Consejo de Seguridad de la ONU, que en marzo de 2026 prorrogó el mandato de la UNAMA hasta el 17 de junio de 2026, instando al régimen talibán a revertir la prohibición de que las mujeres afganas trabajen para la ONU . Durante las reuniones trimestrales, la jefa adjunta de la misión de la ONU ha declarado sin rodeos que las restricciones a las mujeres están "obstaculizando directamente el progreso de Afganistán" y profundizando su aislamiento internacional
. El Consejo de Seguridad ha dejado claro que la paz y la prosperidad son "inalcanzables" hasta que los talibanes reviertan las prohibiciones sobre la educación, el empleo y la participación de las mujeres en la vida pública
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La naturaleza sistemática de estas restricciones, aplicadas ahora mediante arrestos públicos diseñados para infundir terror en actividades cotidianas como tomar un taxi, no muestra signos de desaparecer. Mientras la UNAMA y las organizaciones de derechos humanos continúan documentando cada ola de represión, la comunidad internacional se enfrenta al desafío constante de traducir la condena en acciones concretas para las mujeres y niñas de Afganistán.
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