Del satélite al ataque en 15 minutos
El proceso es así de simple: un satélite de Vantor sobrevuela una zona de interés y toma fotografías. Esos datos se procesan y se envían a través de la red segura de Persistent Systems directamente a los dispositivos de los soldados en un cuarto de hora . Una vez allí, la IA del software de Bureviy puede dar una alerta si detecta algo fuera de lo normal, como vehículos blindados camuflados. El operador puede entonces usar esas coordenadas para enviar un dron de reconocimiento o, directamente, uno de ataque
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Uno de los casos citados por el Wall Street Journal ilustra su potencia: una unidad ucraniana en el sureste del país usó este sistema para localizar un centro de mando ruso oculto bajo una densa arboleda que los drones de reconocimiento no podían penetrar, y lo destruyó con un ataque preciso .
Un cambio de juego en el campo de batalla
Las fuerzas ucranianas han usado este sistema para localizar y destruir puestos de mando, artillería y nodos logísticos rusos antes de que puedan cambiar de posición. La drástica reducción en el tiempo de respuesta significa que la clásica táctica de "disparar y moverse rápido" ya no es una garantía de seguridad para las fuerzas rusas. La vigilancia persistente que ofrece este sistema también actúa como un elemento disuasorio para las operaciones ofensivas enemigas . De hecho, funcionarios ucranianos han asegurado que esta tecnología ha contribuido de forma material a frenar los avances rusos en los últimos meses
.
El 'apagón' de inteligencia de EE. UU. y el ingenio ucraniano
Para entender la importancia de este avance, hay que remontarse a marzo de 2025. En ese momento, la administración Trump suspendió el acceso de Ucrania a las imágenes de satélites comerciales que el gobierno de EE. UU. compraba a través de la Agencia Nacional de Inteligencia Geoespacial (NGA, por sus siglas en inglés). Esto cortó el acceso a imágenes de empresas como Maxar, de las que Ucrania dependía enormemente para tener conciencia situacional en el campo de batalla .
Lejos de rendirse, Kyiv se vio forzado a innovar. Construyó relaciones comerciales directas y sin clasificar con operadores de satélites y empresas de análisis geoespacial, sorteando por completo a los intermediarios gubernamentales estadounidenses. El sistema liderado por Vantor es el resultado directo de ese giro estratégico: inteligencia de origen comercial, sin clasificar, entregada directamente a los soldados sin ningún filtro o retraso burocrático .
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