A esto se suma otro dato demoledor: según su análisis, segmentos como los tokens de música y vídeo tienen una tasa de fracaso cercana al 75%. Además, culpa a normativas obsoletas, como las impuestas bajo el marco regulatorio de la SEC (la Comisión de Bolsa y Valores de EE.UU.), de haber empujado a 13.4 millones de altcoins al diseño estructural fallido, haciendo que el fracaso no fuera un accidente, sino algo casi inevitable .
A pesar de pintar un panorama desolador, Krüger no mete a todo el sector en el mismo saco. Distingue entre el "cripto fallido" y las aplicaciones de blockchain que realmente están generando tracción. En su lista de supervivientes potenciales solo entran cuatro categorías :
Para entender la crudeza del diagnóstico de Krüger, hay que mirar la montaña rusa del mercado. Bitcoin alcanzó un máximo histórico cerca de los $126,000 en octubre de 2025 . Sin embargo, en ese momento ya había voces, incluido el propio Krüger, que advertían de un superciclo alcista con correcciones intermedias
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Pero los vientos cambiaron bruscamente. Para noviembre de 2025, el oro ya superaba con creces a Bitcoin, con una subida anual del 55% frente al rendimiento negativo de la criptomoneda, que cayó por debajo de los $93,000 . La presión no remitió. En febrero de 2026, Krüger ya detallaba 15 razones estructurales detrás del colapso de Bitcoin, desde la desapalancamiento de tesorerías corporativas hasta la acumulación de drenajes de liquidez
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Un golpe especialmente simbólico fue la venta forzosa de Strategy (la empresa antes conocida como MicroStrategy) , el mayor tenedor corporativo de Bitcoin, que tuvo que desprenderse de parte de sus reservas, añadiendo más leña al fuego bajista .
Así, para junio de 2026, el precio de Bitcoin rondaba los $65,000, acumulando una caída cercana al 50% desde su pico y dejando la capitalización total del mercado de criptomonedas en 2.35 billones de dólares . Este desplome selló el fracaso de la tesis más repetida por el propio Krüger años atrás: que Bitcoin superaría al oro y se convertiría en el valor refugio por excelencia del siglo XXI
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