Como resultado, la cartera de pedidos de la empresa se hinchó hasta los 38.800 millones de euros, un colchón que le garantiza trabajo y visibilidad de ingresos hasta bien entrado 2027 .
Esta solidez se ha traducido en una mejora sustancial de sus expectativas de negocio. En un primer momento, ASML pronosticó para 2026 unos ingresos de entre 34.000 y 39.000 millones de euros. Sin embargo, tras presentar unos resultados del primer trimestre de 2026 que superaron todas las expectativas —con unas ventas de 8.800 millones de euros y un beneficio neto de 2.800 millones—, la compañía elevó sus previsiones para el conjunto del año a un rango de 36.000 a 40.000 millones de euros, consolidando la tesis de un crecimiento robusto .
El camino hasta la cima no ha sido lineal. A mediados de 2025, el ambiente era muy distinto. Christophe Fouquet, CEO de ASML, advertía sobre un panorama lleno de incertidumbre geopolítica y los riesgos derivados de las restricciones a la exportación de tecnología a China, en el marco de la pugna comercial con Estados Unidos. Estas dudas lastraron el valor de la acción durante meses.
Pero a finales de 2025 y principios de 2026, esos temores quedaron completamente eclipsados por un aluvión de pedidos. Compañías como la taiwanesa TSMC, la surcoreana Samsung y SK Hynix aceleraron sus inversiones en capacidad para fabricar chips lógicos de 3 y 2 nanómetros y memoria de alto ancho de banda (HBM), todas ellas dependientes de la tecnología EUV de ASML . En consecuencia, las acciones de la empresa neerlandesa acumularon una revalorización cercana al 60% en lo que iba de año hasta principios de junio
.
El optimismo no es solo cosa del mercado, sino que está respaldado por las principales firmas de inversión. El 3 de junio, el banco Morgan Stanley elevó su precio objetivo para ASML de 1.400 a 1.660 euros por acción, manteniendo su recomendación de "sobreponderar". La entidad citó una mayor confianza en la capacidad de ASML para entregar sus complejos sistemas EUV, un punto que fue clave en la junta general de accionistas de abril .
Morgan Stanley no está sola. Firmas como UBS, Citi, Deutsche Bank y RBC también han revisado al alza sus valoraciones, situando sus objetivos en una horquilla de 1.600 a 1.700 euros por acción. El precio objetivo medio de los analistas se sitúa ahora en torno a los 1.463 euros .
Un factor determinante tras este respaldo es el inicio de un nuevo ciclo de inversión en chips de memoria (DRAM). La transición tecnológica hacia los nodos de 1c-nm, que requieren entre 5 y 6 capas de litografía EUV por oblea, está generando una demanda incremental que Morgan Stanley califica como una "expansión vigorosa" .
El ascenso de ASML implica también una transformación en la cúpula empresarial del Viejo Continente. La tecnología ha desbancado al sector salud (representado por Novo Nordisk) y al de artículos de lujo (con LVMH a la cabeza) como el sector con mayor valor en bolsa de Europa . ASML no solo se convirtió en la tercera empresa europea en superar la barrera de los 500.000 millones de dólares de capitalización (en enero de 2026), sino que ya ha dejado esa marca muy atrás al alcanzar el actual récord de 674.000 millones
.
Para ponerlo en perspectiva, el precio de la acción de ASML se situaba sobre los 1.394 euros a 1 de junio, una subida del 41% en el año. En el mismo periodo, el índice de semiconductores de Filadelfia, referencia del sector, avanzó un 80%, reflejando el excelente momento que vive toda la industria .
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