La nueva gobernadora del Banco de Corea (BOK), Shin Hyun-song, en su primera reunión de política monetaria el 28 de mayo, mantuvo el tipo de interés de referencia en el 2.50% por octava reunión consecutiva. Sin embargo, su mensaje fue claramente restrictivo . Dos miembros del consejo de política monetaria disintieron y votaron a favor de una subida inmediata de un cuarto de punto
. La gobernadora Shin declaró ante la prensa que "se considera necesario subir el tipo de interés de referencia en un momento apropiado en el futuro"
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Los precios al consumo en Corea del Sur subieron un 3.1% interanual en mayo, un máximo de 26 meses, impulsados por los disparados costes del petróleo . Una encuesta del Korea Economic Daily entre economistas reveló que la mayoría espera que el BOK realice al menos dos subidas de tipos, llevando la tasa al 3.0% para fin de año
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En la Eurozona, la inflación de mayo alcanzó un 3.2% preliminar, frente al 3.0% de abril . El Banco Central Europeo (BCE) mantuvo sin cambios sus tipos de interés oficiales en sus reuniones de marzo y abril —la facilidad de depósito en el 2.00%, las operaciones principales de financiación en el 2.15% y la facilidad marginal de crédito en el 2.40%—
. Sin embargo, en su comunicado del 30 de abril, reconoció que la zona euro "ha entrado en este período de aumento de los precios de la energía con una inflación en torno al objetivo del 2%" y recalcó su compromiso para que la inflación retorne a ese nivel
.
Las probabilidades implícitas del mercado ya descuentan una subida de 25 puntos básicos como casi segura en la reunión del BCE del 11 de junio, en línea con las previsiones de los economistas, que anticipan el primero de varios pasos al alza este año . De hecho, las proyecciones del personal técnico del BCE de marzo ya habían elevado la estimación de inflación general para 2026 al 2.6%, citando los mayores precios de la energía a causa de la guerra
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La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) no ha subido los tipos de interés, pero el conflicto ha "influido materialmente en la política monetaria" al restringir su capacidad de relajarla y reforzar una postura de tipos altos durante más tiempo . Para marzo de 2026, los mercados ya esperaban que la Fed se mostrara más receptiva a subir tipos a finales de año, aunque las actas de la reunión de marzo revelaron que los funcionarios de la Fed aún veían probable un recorte
. Neel Kashkari, presidente de la Fed de Mineápolis, advirtió que una guerra prolongada podría avivar la inflación y limitar el margen de maniobra del banco central
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Aún quedan lagunas de información por cubrir. Las fuentes consultadas no incluían datos completos de inflación ni las respuestas de política monetaria de Pakistán y Filipinas para el periodo de finales de mayo y principios de junio de 2026. Estas ausencias representan vacíos de evidencia significativos para una contabilidad completa de los efectos económicos de la guerra.
La velocidad del cambio de rumbo es notable. Antes de febrero de 2026, el SARB estaba recortando tipos, el BOK se mantenía estable pero con un sesgo neutral, y el BCE veía la inflación rondando el 2% . Apenas tres meses después, el endurecimiento monetario está en marcha o ya descontado por los mercados. El mecanismo es brutalmente simple: un shock de oferta energética eleva los precios del petróleo y los costes de transporte, lo que impulsa directamente la inflación medida y amenaza con desanclar las expectativas de inflación, forzando a los bancos centrales a combatirla con tipos más altos, incluso cuando el crecimiento se ralentiza
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La directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, captó el nuevo estado de ánimo a principios de abril, advirtiendo a los bancos centrales que luchen contra la inflación incluso a costa del crecimiento, si las expectativas amenazan con descontrolarse . Esa lógica se está materializando ahora en tiempo real.
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