Utilizando el instrumento SPHERE, instalado en el Very Large Telescope (VLT) del Observatorio Europeo Austral (ESO) en Chile, un equipo de científicos capturó imágenes en luz polarizada del infrarrojo cercano del disco de AB Aurigae en tres momentos distintos a lo largo de 3,85 años . Al comparar estas imágenes, lograron mapear el desplazamiento de las estructuras de polvo y observar, por primera vez, la rotación general de un disco donde se están formando planetas .
La mayor parte del disco gira de acuerdo con el movimiento kepleriano, la misma ley física que gobierna las órbitas de los planetas alrededor del Sol. Sin embargo, el estudio, publicado en la revista Astronomy & Astrophysics, revela que ciertas regiones cercanas a la estrella se desvían inesperadamente de este comportamiento . La mejor explicación para esta anomalía es la influencia gravitacional de planetas gigantes aún inmersos en el disco, cuya presencia perturba el flujo ordenado del material .
Las observaciones de SPHERE también incluyeron una imagen de luz H-alfa (Hα) tomada con el subsistema ZIMPOL para estudiar las emisiones relacionadas con la acreción de material . Esto proporciona un contexto dinámico crucial para el conocido candidato a protoplaneta AB Aurigae b, cuya ubicación e influencia en la estructura del disco ahora están mucho mejor definidas.
El nuevo estudio, titulado "Destructuring the disk of AB Aurigae: Dynamics and accretion" ("Desestructurando el disco de AB Aurigae: Dinámica y acreción") y presentado en mayo de 2026, analizó cómo se movían los elementos individuales dentro del disco a lo largo de casi cuatro años . Los brazos espirales, las estructuras de anillos y las sombras radiales que ya habían sido fotografiados por otros instrumentos podían ahora seguirse en movimiento.
Las imágenes procesadas revelan estructuras intrincadas :
El estudio dinámico confirma que, si bien el disco sigue globalmente los patrones de rotación esperados, las perturbaciones locales —especialmente en las regiones internas— coinciden con las predicciones de los modelos de dinámica de discos donde un planeta gigante abre un surco en el material y lanza ondas de densidad .
La medición de la rotación en 2026 representa el último capítulo de un creciente conjunto de pruebas que señalan a AB Aurigae como un sistema planetario en plena construcción.
En 2020, astrónomos que usaban el mismo instrumento SPHERE obtuvieron las imágenes de luz dispersa más profundas jamás captadas de AB Aurigae . Identificaron un prominente "bucle" o "torsión" en uno de los brazos espirales internos del disco, a una separación de aproximadamente 30 unidades astronómicas, más o menos la distancia de Neptuno al Sol . Esta torsión, perfectamente reproducida en modelos de ondas de densidad generadas por un planeta, se interpretó como el lugar donde podría estar formándose un planeta .
Observaciones previas del observatorio ALMA ya habían detectado brazos espirales gaseosos dentro de la cavidad del disco conectados a espirales de polvo, y tanto los datos de ALMA como los de SPHERE apuntaban a un objeto masivo oculto como el causante .
En septiembre de 2025, un equipo internacional que utilizaba el espectrógrafo MUSE del VLT detectó una emisión de hidrógeno-alfa (Hα) directamente asociada al candidato a protoplaneta AB Aurigae b . La emisión estaba desplazada hacia el azul en unos −100 km/s respecto al centro de la línea Hα, con una correspondiente absorción desplazada hacia el rojo a unos 75 km/s .
El espectro detectado se asemeja a un perfil P Cygni inverso, una firma clásica de gas cayendo hacia un cuerpo en acreción, algo comúnmente observado en estrellas jóvenes que están acumulando material . El espectro era inconsistente con la luz de la estrella anfitriona, lo que respalda firmemente la interpretación de que AB Aurigae b es un protoplaneta genuino que está recogiendo activamente material de un disco circumplanetario .
Las observaciones con el VLT capturaron la emisión de hidrógeno del gas caliente que gira en espiral hacia el planeta, lo que algunos investigadores describen como la primera evidencia directa de masa cayendo sobre un protoplaneta .
Una campaña de imagen profunda independiente dirigida a la línea Paβ (Paschen-beta) en la ubicación esperada de AB Aurigae b no detectó una emisión significativa . Esta no detección no descarta la interpretación del protoplaneta, pero sugiere que cualquier acreción en la línea Paβ fue débil o estocástica durante la ventana de observación .
El sistema AB Aurigae, situado a unos 520 años luz en la constelación de Auriga, se ha convertido en uno de los laboratorios mejor documentados para poner a prueba las teorías sobre la formación de planetas gigantes .
Los investigadores debaten si los planetas emergentes se forman por acreción de núcleo —un proceso lento que puede tardar millones de años— o por inestabilidad gravitacional, que puede ocurrir en los primeros miles de años de vida del disco . La juventud del sistema, con solo 1 a 4 millones de años, impone límites de tiempo muy estrictos a estas historias de formación .
La combinación de imágenes en múltiples longitudes de onda, detecciones espectroscópicas de gas en acreción y ahora el seguimiento directo de la rotación del disco proporciona una cadena de evidencias que abarca la morfología, la cinemática y las firmas de acreción.
Resumen de hitos clave:
Por primera vez, los astrónomos han pasado de las instantáneas estáticas a una imagen dinámica de un vivero planetario: observando cómo los granos de polvo orbitan, los brazos espirales se desplazan y un joven planeta gigante tira del tejido de su disco natal.