El comunicado del Gobierno italiano difundido por el Palacio Chigi argumenta que la situación epidemiológica en África central exige «la máxima atención» de todos los Estados miembros . Meloni no reclama cierres unilaterales de fronteras, sino que presiona para que haya normas comunes y coordinadas en toda la UE para la vigilancia fronteriza, en concreto para gestionar las llegadas directas e indirectas desde las zonas afectadas
. Su objetivo declarado es impedir un mosaico de medidas nacionales incompatibles que genere brechas en la defensa europea frente a casos importados
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Además de llevar el asunto a la cumbre, la dirigente italiana quiere que se celebre una videoconferencia urgente de ministros de Sanidad de la UE la próxima semana . En el plano operativo, Italia ya ha activado protocolos de control sanitario para los viajeros procedentes de la República Democrática del Congo (RDC) y Uganda, y ha anunciado el envío de un equipo médico del hospital de enfermedades infecciosas Spallanzani de Roma a Kinsasa para prestar apoyo técnico y suministrar material sanitario
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La trayectoria del brote en mayo de 2026 ha sido pronunciada y alarmante:
Esto supone que los casos sospechosos se han multiplicado aproximadamente por cuatro y las muertes por tres en solo catorce días. La cepa Bundibugyo del ébola es especialmente preocupante porque actualmente no tiene ni vacuna ni tratamiento específico, y la OMS estima su tasa de letalidad entre el 25 % y el 50 % .
Es probable que la dimensión real del brote supere lo que reflejan las cifras oficiales. La OMS ha advertido en repetidas ocasiones de que la alta tasa de positividad y el aumento de muertes en la comunidad indican «un brote potencialmente mucho mayor del que se está detectando y notificando» .
La Comisión Europea ha publicado una página informativa específica —Ebola virus outbreak 2026— en su portal de Salud Pública, donde reconoce la declaración de Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional (ESPII) y el riesgo transfronterizo . El Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC) ha emitido un informe de evaluación de amenaza en el que califica el riesgo para los ciudadanos de la UE y del EEE como muy bajo, aunque recomienda estar preparados, y ha activado el Sistema de Alerta y Respuesta Rápida (EWRS) para avisar a los Estados miembros
. Las fuentes consultadas no detallan por ahora cifras concretas de financiación europea ni de expertos desplegados específicamente para este brote.
La ofensiva de Meloni para imponer controles fronterizos en toda la UE la sitúa en tensión directa con la OMS y la OACI, que han advertido de manera explícita contra ese tipo de medidas.
El director general de la OMS declaró el brote como Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional el 17 de mayo, pero recalcó que no cumple los criterios de emergencia pandémica . El Comité de Emergencia del Reglamento Sanitario Internacional, reunido el 22 de mayo, emitió recomendaciones temporales en las que desaconseja imponer restricciones generales a los viajes o al comercio, calificándolas de innecesarias y potencialmente contraproducentes para la respuesta al brote
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La Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) reforzó esta postura el 25 de mayo con un comunicado titulado «Los servicios aéreos internacionales siguen siendo seguros en medio del brote de ébola», en el que insta a los gobiernos a «atenerse estrictamente a las recomendaciones de la OMS» y a evitar restricciones injustificadas al aterrizaje, despegue o sobrevuelo . Como alternativa preferible a las prohibiciones generales, la OACI ha incorporado a sus directrices herramientas digitales como las declaraciones electrónicas de salud y los procesos fronterizos sin contacto
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Varios países ya han incumplido las recomendaciones de la OMS. A finales de mayo, Estados Unidos, Canadá, Bahamas, Baréin, Jordania y Ruanda habían anunciado prohibiciones formales de entrada o suspensiones de visados para viajeros procedentes de las zonas afectadas, mientras que Tailandia impuso una cuarentena obligatoria de 21 días . La intervención de Meloni evidencia que dentro de Europa crece la presión para seguir esos pasos, pese a que las autoridades sanitarias advierten de que tales medidas pueden bloquear el flujo de personal y suministros esenciales hacia la zona del brote.
Italia se sitúa así en el centro de un debate político cada vez más intenso: ¿debe Europa dar prioridad a la máxima seguridad sanitaria mediante controles fronterizos coordinados, o debe atender las advertencias de la OMS de que cerrar las puertas a los países afectados puede acabar siendo más peligroso que mantenerlas abiertas?
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