La técnica: El equipo —liderado por Amena Faruqi de la Universidad de Warwick, en colaboración con el MIT y la Universidad McMaster— utilizó simulaciones hidrodinámicas en 2D para demostrar que el ancho de un anillo de polvo, la ubicación de su punto más brillante y su masa total de polvo están estrechamente correlacionadas con la masa del planeta incrustado . Descubrieron una relación matemática simple y robusta entre la ubicación del pico de brillo del anillo y el radio de Hill del planeta (la esfera de influencia gravitatoria de un cuerpo celeste), una relación que se mantiene independientemente de la longitud de onda de observación o del tamaño del grano de polvo. Esto significa que puede aplicarse a las observaciones ya existentes del radiotelescopio ALMA (Atacama Large Millimeter/submillimeter Array), situado en Chile, sin necesidad de conocer las complejas condiciones del disco .
Validación en PDS 70: Los investigadores aplicaron su método a PDS 70, uno de los escasos sistemas conocidos donde los planetas han sido fotografiados directamente dentro de su disco protoplanetario. La técnica arrojó una masa para PDS 70c que concuerda sólidamente con las estimaciones independientes, proporcionando una verificación observacional real del enfoque .
Implicaciones generales: