La alianza va más allá del capital. Ambas compañías colaboran en el desarrollo de las llamadas redes de acceso radioeléctrico con IA (AI-RAN), una tecnología que permite a los operadores de telecomunicaciones ejecutar cargas de trabajo de IA en sus propias infraestructuras . Pero el efecto más inmediato fue el de la credibilidad. La inversión de Nvidia actuó como un potente sello de calidad que cambió por completo el ánimo de los inversores y puso el foco en el negocio de redes ópticas de Nokia, que está experimentando una demanda explosiva por parte de los centros de datos de IA
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La confirmación de que la estrategia funciona de verdad llegó el 23 de abril de 2026, cuando Nokia presentó sus cuentas del primer trimestre. Las cifras fueron un mazazo a cualquier escepticismo. La compañía registró ventas netas comparables de 4.500 millones de euros, un 4% más que el año anterior en moneda constante, pero lo que de verdad llamó la atención fue que su beneficio operativo comparable se situó aproximadamente un 11% por encima del consenso de los analistas .
El motor estrella de este crecimiento fue, sin duda, la división de IA y Nube. Sus ventas netas se dispararon un 49% interanual, representando ya el 8% de las ventas totales del grupo . Y lo que es aún más prometedor: en un solo trimestre, la compañía registró pedidos de este segmento por valor de 1.000 millones de euros. La demanda es tan alta que la cartera de pedidos supera la facturación
. Dentro de esta división, el área de Redes Ópticas fue la joya de la corona, con un crecimiento de ingresos del 20%
. El consejero delegado, Justin Hotard, se mostró tan confiado que elevó las previsiones de crecimiento de su negocio de Infraestructura de Red para todo el año
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El 21 de mayo, Nokia demostró que su apuesta por la IA va muy en serio con la inauguración de su "AI Networking Innovation Lab" en Sunnyvale, California . No es un laboratorio cualquiera. Situado en pleno corazón de Silicon Valley, es un centro de innovación diseñado para que la compañía trabaje codo con codo con sus socios en la nube y la IA, como AMD, Keysight, Lenovo y Supermicro, en el diseño y validación de arquitecturas de red nativas para la IA
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Este laboratorio funciona como un campo de pruebas donde se testan soluciones bajo condiciones reales de uso de la IA, se integran tecnologías comerciales y se avanza en soluciones de red de nueva generación. La iniciativa refuerza la narrativa de que Nokia quiere ser un proveedor de referencia para la infraestructura fundacional que necesitan las empresas tecnológicas de todo el mundo para hacer realidad sus inversiones en IA .
Por si el giro a la IA no fuera suficiente, Nokia ha abierto silenciosamente un segundo frente de crecimiento que ha entusiasmado a los mercados: el de las comunicaciones seguras para el sector militar y las infraestructuras críticas. El movimiento más significativo en este ámbito se produjo en Bélgica, donde Nokia Belgium se unió a un consorcio con COBBS BELUX y la empresa estadounidense Anduril Industries .
El objetivo de esta alianza es desarrollar un sistema soberano contra aeronaves no tripuladas (C-UAS) para proteger instalaciones militares e infraestructuras críticas del país . El proyecto combina la experiencia operativa de COBBS, la tecnología de defensa autónoma de Anduril y la avanzada infraestructura de comunicaciones seguras de Nokia. De esta forma, la compañía se posiciona con una doble y potente narrativa de crecimiento que abarca desde los centros de datos de hiperescala hasta las redes seguras de grado militar
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Cuando una empresa experimenta un cambio tan profundo, la señal más potente para el mercado suele venir de dentro. Y eso es exactamente lo que ocurrió cuando la cúpula directiva de Nokia decidió comprar acciones de la compañía a un precio de 12,09 € por título . Esta decisión fue interpretada como una muestra inequívoca de la confianza interna en el éxito del giro estratégico hacia la IA y la expansión en el negocio de defensa
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Este movimiento no pasó desapercibido para los analistas, que han iniciado una cascada de mejoras en sus valoraciones. Tras superar las previsiones del primer trimestre y hacer tangible el potencial de la IA, varias firmas han elevado sus precios objetivos para el valor, consolidando un proceso de revalorización que ha llevado la acción de Nokia a superar incluso a la del mismísimo Nvidia en lo que va de año .
La historia de Nokia en 2026 es la crónica de un renacimiento bursátil apuntalado con hechos. Ya no es la empresa que perdió el tren de los smartphones, sino que se ha convertido en una apuesta de futuro para un mercado ávido de encontrar nuevos actores en la revolución de la inteligencia artificial.
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