La imagen del Hubble, publicada originalmente en abril de 2016, reveló una delicada y plumosa estructura espiral que pasa completamente desapercibida para los telescopios terrestres, al quedar eclipsada por el tenue resplandor de la atmósfera terrestre . Esta observación subrayó el papel vital del telescopio espacial para identificar y estudiar estos evasivos objetos.
El nombre de la galaxia proviene del Catálogo General de Uppsala (UGC), un catálogo de galaxias del hemisferio norte compilado en los años 70, donde se listan objetos que a menudo pasan desapercibidos en otros catálogos más brillantes. En efecto, UGC 477 es un ejemplo de libro: su escasa población de estrellas la hace casi invisible, pero su enorme cantidad de hidrógeno neutro la delata ante instrumentos muy sensibles.
Lejos de ser una simple curiosidad, las galaxias fantasma como UGC 477 son herramientas invaluables para la cosmología.
La principal particularidad de estas galaxias es que están dominadas de forma extrema por la materia oscura. Más del 95% de su masa está compuesta por materia oscura no bariónica; en contraste, las estrellas y el gas que podemos ver contribuyen solo a una fracción minúscula de su atracción gravitacional total .
Esta dominación se revela mediante sus curvas de rotación, que miden la velocidad a la que giran las estrellas y el gas a diferentes distancias del centro galáctico. En las LSB, estas curvas se mantienen planas o incluso aumentan en las afueras, señal inequívoca de que están envueltas en un halo de materia oscura masivo y extendido . Como sus dinámicas están gobernadas casi puramente por la materia oscura, sin la interferencia de fenómenos como explosiones de supernovas o agujeros negros activos, se convierten en laboratorios prístinos para poner a prueba modelos de materia oscura .
Las galaxias LSB evolucionan a un ritmo glacial. Tienen tasas de formación estelar muy bajas y suelen encontrarse en relativo aislamiento, lo que las protege de interacciones destructivas con otras galaxias . Muchas aún conservan enormes reservas de hidrógeno neutro (HI), combustible sin procesar que se extiende mucho más allá del disco estelar visible y que representa la materia prima que apenas ha servido para crear estrellas a lo largo de la historia cósmica .
Este desarrollo detenido ofrece a los astrónomos una instantánea del aspecto que tenían las galaxias de disco jóvenes e inmaduras hace miles de millones de años. En otras palabras, funcionan como un verdadero fósil cósmico de las primeras etapas del universo .
Aunque son muy tenues de forma individual, las galaxias LSB son muy numerosas. Los estudios sugieren que, en conjunto, podrían albergar una fracción significativa de la materia ordinaria (bariónica) del universo, esa que los censos de galaxias brillantes pasarían totalmente por alto . Por eso, son fundamentales para completar el censo de la materia cósmica y entender cómo se distribuyen la materia normal y la oscura.
¿Por qué han permanecido ocultas estas galaxias durante tanto tiempo? El problema es de contraste. El propio cielo nocturno brilla debido a la luz zodiacal, las emisiones atmosféricas y la luz difusa de estrellas no resueltas, y las galaxias LSB suelen ser más tenues que este fondo luminoso . A los telescopios terrestres les cuesta horrores distinguirlas del ruido de fondo, de ahí que el Hubble, orbitando por encima de la atmósfera, haya sido indispensable para obtener imágenes detalladas .
Incluso hoy en día, los grandes rastreos con instrumentos de nueva generación siguen revelando más de estos sistemas fantasmales, refinando las estimaciones de su contribución total a la población de galaxias .
En definitiva, UGC 477 puede ser casi invisible, pero junto a otras galaxias de bajo brillo superficial son algunas de las herramientas más poderosas que tenemos para poner a prueba la física fundamental. Su oscuridad extraordinaria ilumina la arquitectura oculta del universo —la materia oscura y la materia común inactiva— con una nitidez que las galaxias brillantes jamás podrían ofrecer.