La industria eólica europea se enfrenta a una encrucijada histórica. En mayo de 2026, el CEO de Nordex, José Luis Blanco, exigió públicamente a la Unión Europea que imponga una prohibición total a los aerogeneradores chinos en todos los proyectos de energía renovable conectados a las redes europeas . Su propuesta —un "principio de origen occidental"— marcaría un giro agresivo frente a la actual estrategia de Bruselas, basada en aranceles antidumping e investigaciones de subsidios, creando un mercado protegido para los fabricantes europeos y estadounidenses.
El argumento central de Blanco es que Europa está avanzando sonámbula hacia una dependencia estratégica que podría eclipsar su anterior sobredependencia del gas natural ruso. Advirtió que no reducir la dependencia de China en tecnologías limpias críticas podría ser "peor que la que tuvimos con Rusia en el gas" . Este encuadre, que vincula directamente la seguridad energética con la política industrial, ha ganado tracción mientras Bruselas acelera las acciones comerciales contra las importaciones chinas de tecnologías limpias.
El principio que defiende Blanco es simple y contundente: restringir o prohibir que los equipos de proveedores no occidentales —principalmente fabricantes chinos— se utilicen en parques eólicos europeos, ya sean de financiación pública o completamente privada . En declaraciones al Financial Times, fue tajante: la norma debería aplicarse a "toda nueva capacidad eólica que se conecte a las redes europeas, no solo a los proyectos con apoyo público"
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Esta medida iría mucho más allá del actual Reglamento de Subvenciones Extranjeras (FSR, por sus siglas en inglés), bajo el cual la Comisión Europea abrió en febrero de 2026 una investigación en profundidad a Goldwind, el segundo mayor fabricante de aerogeneradores del mundo . El FSR permite al ejecutivo comunitario examinar si el apoyo estatal de Pekín permite a las empresas chinas presentar ofertas artificialmente bajas que los rivales europeos no pueden igualar en las licitaciones públicas. Si Bruselas demuestra que "las posibles subvenciones extranjeras incluyen donaciones, préstamos preferenciales, exenciones fiscales y el suministro de bienes y servicios por debajo del precio de mercado", puede imponer medidas correctoras
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Pero Blanco quiere un cortafuegos legislativo, no investigaciones caso por caso. Su modelo se inspira en los requisitos de contenido nacional de la Ley de Reducción de la Inflación de Estados Unidos, aunque con un giro transatlántico: la clase protegida serían los proveedores "occidentales", en lugar de exclusivamente estadounidenses . Las turbinas chinas, cuyo precio suele ser entre un 20% y un 50% inferior al de las europeas, quedarían fuera del mercado de contratación pública de la UE, independientemente de si se demuestra que un fabricante concreto practica dumping (venta por debajo del coste de producción) o recibe subsidios ilegales.
La postura inflexible de Blanco refleja la brutal situación económica a la que se enfrentan los fabricantes de turbinas europeos. El sector lleva años desangrándose. Siemens Gamesa, la división eólica de Siemens Energy, registró una pérdida antes de partidas especiales de 1.780 millones de euros en el ejercicio fiscal 2024, una mejora respecto al catastrófico agujero de 4.350 millones del año anterior, pero aún en números profundamente rojos . Las pérdidas combinadas de los cuatro mayores fabricantes de turbinas occidentales —Vestas, Siemens Gamesa, GE y la propia Nordex— superaron los 5.000 millones de euros en un solo año reciente, sobre unas ventas de más de 41.000 millones
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Nordex no se ha librado. La empresa logró el punto de equilibrio a nivel de EBITDA (beneficio antes de intereses, impuestos, depreciación y amortización) en 2023, tras una pérdida de 244 millones de euros el año anterior, pero sigue sufriendo una fuerte compresión de márgenes por el aumento del coste de las materias primas y la feroz competencia en precios de sus rivales chinos . Los mayores precios de turbina asegurados en los pedidos más recientes han mejorado las perspectivas, pero la dinámica competitiva subyacente no ha cambiado: fabricantes chinos como Goldwind y Envision pujan agresivamente por proyectos europeos, y las empresas del Viejo Continente afirman no poder igualar esos precios sin intervención estatal
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El año 2024 marcó un punto de inflexión simbólico: fue la primera vez que los fabricantes de turbinas occidentales perdieron colectivamente el liderazgo de cuota de mercado frente a las empresas chinas en instalaciones eólicas terrestres a nivel global . Blanco, que también preside WindEurope, la principal patronal del sector, ha advertido que "la expansión de la energía eólica se fabricará en China, no en Europa" si no se toman medidas urgentes
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La propuesta de veto del CEO de Nordex no surgió de la nada. Forma parte de una oleada sincronizada de acciones comerciales de la UE contra los equipos chinos de energías limpias que se ha intensificado desde principios de 2024.
En mayo de 2026, la UE ya había adoptado medidas restrictivas que clasificaban ciertos inversores y componentes eléctricos chinos como de "alto riesgo", inhabilitándolos para proyectos de infraestructuras críticas de la red comunitaria . De forma simultánea, el Banco Europeo de Inversiones (BEI) y el Fondo Europeo de Inversiones endurecieron las condiciones de financiación para proyectos que involucrasen equipos procedentes de "países de alto riesgo"
. Estas restricciones se justificaron por motivos de ciberseguridad, con informes de centros de estudios (think tanks) advirtiendo de que los componentes de red de fabricación china —incluidos inversores y sistemas de control de aerogeneradores— podrían suponer riesgos para la infraestructura energética europea
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El sector solar, que acumula un largo historial de fricción comercial entre la UE y China, ha registrado una intensa actividad reciente. La UE volvió a imponer aranceles temporales a los módulos fotovoltaicos chinos en junio de 2025, y actualmente está activa una investigación de revisión por expiración de las medidas antidumping y antisubvenciones sobre el vidrio solar procedente de China . La Comisión Europea también inició en abril de 2024 una investigación bajo el FSR para determinar si dos empresas chinas presentaron ofertas desleales en un parque solar de 110 megavatios en Rumanía
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El llamamiento de Blanco a una prohibición directa de los aerogeneradores chinos sigue este patrón, pero sube considerablemente la apuesta. Las restricciones a los inversores apuntan a componentes considerados de alto riesgo; los aranceles solares son medidas antidumping calibradas; las investigaciones del FSR sobre aerogeneradores examinan casos concretos de presuntos subsidios ilegales. Ninguno de estos enfoques equivale a la exclusión total que Blanco exige ahora para todas las nuevas instalaciones eólicas.
El órdago del primer ejecutivo de Nordex encaja en una estrategia más amplia de la UE para desacoplar las cadenas de suministro de tecnologías limpias, que Bruselas ve cada vez más como una vulnerabilidad estratégica. A finales de 2024, la Unión Europea mantenía en vigor 192 medidas de defensa comercial definitivas, compuestas por 124 medidas antidumping y 38 prórrogas de medidas antidumping . Las tecnologías de energía limpia representan una parte cada vez mayor de este expediente.
Ahora mismo, el ejecutivo comunitario tiene abiertas múltiples investigaciones simultáneas sobre equipos solares, eólicos y de red chinos, tratando las cadenas de suministro de energías limpias como un riesgo de dependencia comparable al del gas ruso . El FSR, que empezó a aplicarse en julio de 2023, se ha convertido en una herramienta clave: permite a la Comisión investigar y remediar las distorsiones del mercado causadas por subvenciones extranjeras en la contratación pública y otras situaciones comerciales
. Más allá de la investigación sobre Goldwind, la Comisión ya había iniciado en abril de 2024 una investigación más amplia sobre los fabricantes chinos de turbinas eólicas, examinando inicialmente prácticas comerciales desleales en cinco mercados: Bulgaria, Francia, Grecia, Rumanía y España
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Sin embargo, la respuesta política sigue siendo fragmentada. Algunas voces dentro de los círculos políticos de la UE abogan por un enfoque más orientado al mercado. Un informe del European Council on Foreign Relations (ECFR) defendía que Europa debería aspirar a "convertirse en el mercado de energía eólica más genuinamente competitivo del mundo, incluso para las empresas chinas", desarrollando al mismo tiempo cadenas de suministro resilientes . La tensión entre protección y competencia sigue sin resolverse.
El "principio de origen occidental" de Blanco representa la versión más agresiva de la vía proteccionista. Supondría, en esencia, crear un cortafuegos legislativo alrededor de los mercados europeos de energías renovables, abandonando la ficción de que los aranceles antidumping o las investigaciones de subsidios por sí solos pueden preservar una industria nacional que ahora se enfrenta a una competencia existencial. Aún no está claro si Bruselas adoptará una medida tan radical, pero las presiones políticas —desde las pérdidas de la industria, pasando por los temores a la seguridad de la red, hasta la dura lección de la dependencia del gas ruso— siguen empujando a la UE hacia restricciones cada vez más severas sobre los equipos chinos de tecnologías limpias.
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El CEO de Nordex, José Luis Blanco, presiona a la UE para prohibir los aerogeneradores chinos en todos los proyectos conectados a la red mediante un 'principio de origen occidental', alertando de una dependencia "peor...
El CEO de Nordex, José Luis Blanco, presiona a la UE para prohibir los aerogeneradores chinos en todos los proyectos conectados a la red mediante un 'principio de origen occidental', alertando de una dependencia "peor... La propuesta de Blanco va más allá de las investigaciones antimonopolio actuales, como la del Reglamento de Subvenciones Extranjeras sobre Goldwind; exige una exclusión total, no aranceles caso por caso [17][19].
Este pulso se produce mientras los fabricantes europeos sufren pérdidas devastadoras (Siemens Gamesa reportó 1.780 millones de euros en números rojos en 2024) y los competidores chinos ganan cuota de mercado con preci...