El tráfico de pasajeros creció un 4%, hasta los 208 millones . La cifra tiene especial mérito porque los retrasos en las entregas de Boeing obligaron a Ryanair a recortar repetidamente sus previsiones de capacidad durante el año. La fuerte demanda subyacente y unas tarifas más altas impulsaron el resultado final, pero la aerolínea dejó claro que el crecimiento habría sido mayor si todos los aviones esperados hubieran llegado a tiempo
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Bajo la normativa contable internacional (NIIF), el beneficio neto consolidado se situó en 2.170 millones de euros, tras descontar una provisión de 85 millones por una multa de Competencia en Italia .
El desapalancamiento de Ryanair ha sido una historia de pagos constantes financiados con recursos propios:
Durante todo este periodo, el dinero salió de los beneficios operativos y no de nuevos préstamos. La posición de caja neta del grupo pasó de los 1.300 millones al cierre de FY25 a 2.000 millones de euros a 31 de marzo de 2026 . La caja bruta en esa fecha era de 3.600 millones, y una línea de crédito renovable (revolving credit facility o RCF) por 1.100 millones, recién extendida hasta marzo de 2030 y no utilizada, proporciona un colchón de liquidez adicional
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Al cierre del FY26, Ryanair operaba una flota de 647 aeronaves, frente a las 643 de diciembre y las 618 de mediados de 2025 . La totalidad de su flota de Boeing 737 en propiedad —620 unidades sin cargas— está libre de cualquier gravamen. Ningún avión está hipotecado, lo que otorga a la aerolínea una flexibilidad inusual cuando la mayoría de sus competidores dependen de aviones fuertemente financiados o en leasing
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Dentro de esa flota, los 210 aviones B737-8200 "Gamechanger" (que cambian las reglas del juego) ya han sido entregados e integrados . Estas variantes más modernas del 737 llevan un 4% más de asientos por avión y consumen significativamente menos combustible, ayudando a Ryanair a mantener su ventaja en costes unitarios
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Estar libre de deuda no significa que vaya a dejar de acumular efectivo. Una de las prioridades a corto plazo señaladas por la dirección es reconstituir la caja bruta hasta los 4.000 millones de euros, mientras autofinancia la retribución al accionista y las inversiones en nuevos aviones .
El plan de crecimiento sigue siendo agresivo:
El director financiero, Neil Sorahan, ha señalado que, a pesar —y en parte debido— a esa curva de crecimiento, Ryanair planea volver a los mercados de bonos de forma oportunista en el futuro . Financiar la entrega de 300 aviones solo con caja pondría a prueba incluso el balance más sólido. Sin embargo, en el corto plazo, la aerolínea aspira a costear sus inversiones y la remuneración al accionista con recursos internos antes de recurrir de nuevo a la deuda externa.
Para los inversores, el panorama es el de una solidez financiera que se encuentra con una ambiciosa expansión material. El balance tiene grado de inversión, la flota no tiene cargas y el contador de deuda marca cero —por ahora—. La próxima prueba será si Ryanair puede mantener esa disciplina mientras persigue un objetivo que la convertiría en la mayor aerolínea del mundo por volumen de pasajeros.