El Ministerio de Salud italiano actuó con celeridad y, en cuestión de horas, realizó los tests diagnósticos. El resultado fue un suspiro de alivio para todo el país: ambos tests resultaron negativos para el virus del Ébola . En un comunicado oficial, el ministerio quiso mandar un mensaje de tranquilidad y recalcó que el riesgo de que el ébola llegara a Italia "permanece muy bajo" . Posteriormente, algunas fuentes indicaron que los cooperantes sufrían en realidad una infección bacteriana por Shigella, lo que explicaba los síntomas gastrointestinales y la fiebre .
El susto en Lombardía no es un hecho aislado, sino el reflejo de la tensión que se vive a nivel internacional por el actual brote de ébola que afecta al corazón de África. La Organización Mundial de la Salud y los ministerios de salud de los países implicados siguen con lupa la evolución de una epidemia que, esta vez, no está causada por la cepa más habitual.
República Democrática del Congo (RDC)
Uganda
Es importante no confundir este brote con el que Uganda sufrió a principios de 2025, causado por la cepa Sudán. Aquel episodio fue declarado oficialmente concluido el 26 de abril de 2025, tras registrar 14 casos (confirmados y probables) . Los datos actuales pertenecen al nuevo brote transfronterizo activo.
El causante de la actual emergencia es el virus Bundibugyo (Orthoebolavirus bundibugyoense), una cepa considerada rara y que fue identificada por primera vez en 2007, precisamente en el distrito ugandés que le da nombre . A diferencia del más común Zaire ebolavirus, esta variante supone un desafío mayor para los sistemas de salud.
El mayor problema es que no hay ninguna vacuna autorizada que proteja contra el virus Bundibugyo . Fármacos como Ervebo, que tan buenos resultados han dado en otros brotes, están diseñados exclusivamente para la cepa Zaire y no ofrecen protección cruzada .
Tampoco existen tratamientos dirigidos específicos para esta cepa. La respuesta se basa en cuidados de soporte (hidratación, control de síntomas), medidas de prevención de infecciones, rastreo de contactos y aislamiento de casos . Esta falta de herramientas específicas es, según los expertos, uno de los factores clave que explica la rápida expansión del brote . Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos emitieron una alerta sanitaria el 19 de mayo de 2026 para advertir a los profesionales sobre esta situación .
El incidente de Como, que se saldó sin ningún caso confirmado de ébola en suelo europeo, demuestra que los sistemas de vigilancia funcionan. El protocolo se activó en cuanto los síntomas aparecieron, las pruebas se realizaron sin demora y la comunicación fue transparente para evitar alarmas innecesarias.
Mientras en Italia se respira tranquilo, en la RDC y Uganda la lucha continúa con más de un millar de personas bajo sospecha y una carrera contrarreloj para contener una epidemia para la que, de momento, la ciencia no tiene una respuesta farmacológica definitiva.